El Maestrazgo organiza una ruta gastronómica de menús templarios

En la actividad participarán cinco restaurantes de la comarca y se prolongará durante dos meses.

Cantavieja, lugar donde se encuentra el restaurante 4 Vientos y Balfagón, uno de los participantes de la ruta gastronómica de menús templarios.
Javier Pardos

La Asociación de Empresarios Turísticos del Maestrazgo quiere trasladar la tradición templaria que caracteriza a los pueblos de esta demarcación territorial al campo de la gastronomía, con la organización de unos menús cuyas elaboraciones tengan como base la cocina existente a finales de la Edad Media.

En esta actividad, que se desarrolla desde hace cinco años con gran éxito, participarán cinco de los principales restaurantes de la zona, con unos originales preparados que se podrán degustar desde el próximo sábado hasta el día 31 de mayo.

Jornadas de gran singularidad

Desde la citada asociación empresarial, señalan que estas jornadas gastronómicas se caracterizan por su peculiaridad. "No suelen ofertarse en otros lugares, de ahí su originalidad", indicaron en una nota de prensa. Con ellas se pretende acercar la Orden del Temple, que tanta influencia tuvo en este territorio, a los comensales, con propuestas gastronómicas tan originales como crema de zanahoria asada con queso de cabra y almendras, revuelto de oreja y morro con garbanzos o pierna de cabritillo asado al romero.

Participarán los restaurantes 4 Vientos y Balfagón, de Cantavieja; el Hotel de Castellote; la Pensión de Cuevas de Cañart y la Masía Torre Montesanto de Villarluengo. Las oficinas de turismo de la zona disponen de folletos con información sobre esta actividad.

Paralelamente, la Comarca del Maestrazgo tiene diseñada una ruta templaria que recorre los lugares donde los monjes guerreros dejaron su huella, al haber dirigido los destinos de algunos de sus municipios desde el siglo XII hasta el siglo XIV. Entre el patrimonio más destacado que todavía se conserva en la zona figuran el castillo de Castellote, la iglesia de Bordón y la muralla de Mirambel.

Con esta ruta, se pretende ofrecer una propuesta turística que aúne patrimonio y gastronomía. El Torreón templario de Castellote, una torre defensiva convertida en centro de interpretación de la Orden del Temple, introduce al visitante en la historia de estos monjes y de una comarca que fue clave por su situación estratégica respecto del territorio musulmán.

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