Lleno en la plaza, charangas y revolcones

El encargado de traer las reses es la ganadería de los Hermanos Maylín de Luna.

Penúltima mañana de vaquillas y de nuevo se cuelga el cartel de no hay billetes en la Misericordia. La ganadería encargada de traer sus reses fue la de los Hermanos Maylín de Luna. En los tendidos mucha animación por parte de peñas y charangas que afrontan la recta final de las fiestas con el mismo ánimo que el primer día. Tan solo llevaba 5 segundos en la arena 35 Argentina  y ya había propiciado el primer revolcón- sin consecuencias- de la mañana-.

Como es habitual, antes de comenzar con la suelta de vaquillas sonó el 'Canto a la libertad' de Labordeta. Los Hermanos Maylín desplazaron hasta Zaragoza un total de 20 vacas, saliendo al ruedo finalmente 19. Esta ganadería fue fundada en 1986 por el actual propietario, Pedro Maylín. La ganadería tiene procedencia Santacoloma vía José Marcuello y De la Cova; y, también, origen de Hermanos Faure. Aunque en la actualidad los sementales empleados son propios de la casa, por lo que se puede considerar encaste propio.

Lleno en la Misericordia y muchos revolcones en las vaquillas de este sbado

Hasta la plaza de toros desplazaron un lote bien presentado y de diverso juego. Los animales lucieron en ambos pitones los colores de la divisa ganadera: azul, blanca y negra. Durante la mañana se pudieron ver buenos detalles por parte del ganado. La res 059 Pontonera hizo hilo a un mozo y saltó tras él a un callejón bastante poblado, llegando a propinar una voltereta a un joven que se encontraba en él. Cabe citar que dicha vaca -en Mallén- se escapó de la plaza al saltar las barreras, y tuvo que ser cogida en un campo cercano del pueblo.

La vaca 485 Albera subió en numerosas ocasiones al tablado, llegando a coger a un mozo encima del cuadrilátero y bajar con él entre los pitones- propinándole una importante voltereta-. La estrella de la casa 457 Estornina estuvo a un gran nivel dejando buenos remates en las tablas, destacando especialmente uno de ellos que acabó con un mozo cayendo de cabeza en uno de los burladeros de dentro del callejón.

Mañana ajetreada en la enfermería con 12 asistencias y tres traslados a centros hospitalarios, ninguno de carácter grave. Los encargados-durante toda la mañana- de evitar cogidas y realizar quites fueron Jesús San Juan y Alberto Álvarez. Ambos tuvieron bastante trabajo durante la mañana, lo que les obligó a emplearse a fondo en su función de director de lidia. De nuevo pocas caras conocidas en el ruedo y más vacío que días anteriores, se nota que los días de fiesta van pesando en el cuerpo y el ánimo de los presentes.

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