Menu lateral amp

Dulce infancia

Margarita del Brezo Actualizada 15/04/2016 a las 14:15


Siempre quise ser albañil, como mi padre, y construir ciudades. Mis compañeras del colegio intentaban convencerme de que era mucho mejor ser jueza, médica o princesa, pero no consiguieron hacerme cambiar de opinión.
Por las tardes, en cuanto terminaba los deberes, me ponía manos a la obra: cogía los adoquines, les quitaba con cuidado el envoltorio para no romperlo, –a mi hermano Valero le encantaba aprenderse de memoria las jotas de su interior–, y construía largas avenidas de anís y fresa, edificios de amplios ventanales con los de naranja y acogedores plazas soleadas de limón.


Hoy, asomada a la ventana, contemplo la ciudad dormida. Y el recuerdo de la voz de mi hermano me susurra al oído:
“Cuando oyes cantar la jota
y estás lejos de Aragón
es un dardo que penetra
dulcemente en el corazón”.


 

 
Etiquetas




Outbrain

© HERALDO DE ARAGON EDITORA DIGITAL, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3290, Folio 156, Hoja Z-39438
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual