¿Por qué las estrellas Michelin se llaman Michelin?

Son una marca de neumáticos y un reconocimiento culinario. Extraña combinación.

¿Qué tiene que ver este tipo almohadillado con la buena comida?

Michelin es una de las principales marcas de neumáticos del mundo. Y también son las estrellas que señalan a los mejores restaurantes del mundo.

¿Casualidad? Nada de eso. Las ruedas fueron primero, pero son ellas las que dan nombre a los prestigiosos reconocimientos gastronómicos.

A comienzos del siglo pasado, la empresa francesa Michelin comenzó a elaborar una guía con sugerencias y recomendaciones para los viajes que regalaba a sus clientes cuando compraban alguna rueda.

Pocas eran las personas que disponían de un coche, así que la tirada de la publicación era muy reducida.

Conforme aumentaba el número de conductores, la Guía Michelin ganaba en contenidos. Y en 1920, empezó a incluir nombres de restaurantes.

Fue entonces cuando aparecieron también los jueces de la guía, esos misteriosos y anónimos comensales que visitan los locales y deciden qué puntuación merecen en función de la calidad y la originalidad de su comida.

A esas alturas, además, la guía dejó de ser gratuita y pasó a ser de pago.

Unos años después, en 1926, nacieron las estrellas.

A partir de entonces, ese sencillo símbolo se ha convertido en el más codiciado por los chefs de todo el mundo. Una estrella ya es un logro, pero alcanzar la máxima puntuación, tres estrellas, garantiza el éxito y el reconocimiento de cualquier local. Solo 129 restaurantes en todo el mundo entran en el olimpo de los 'triestrellados'. De ellos, 11 están en España, que es el quinto país con más estrellas.

En total, nuestro país cuenta con 195 locales con alguna estrella Michelin. Y Aragón no va mal servido. La Comunidad cuenta con cinco restaurantes que tienen una estrella cada uno y que están repartidos entres las tres provincias: Tatau Bistro, Las Torres y Lillas Pastia (Huesca), La Prensa (Zaragoza) y El Batán (Teruel).

Etiquetas