¿Qué privilegios tiene ser marqués?

Por cada título de Grandeza de España que se transmita de manera directa, es decir, de padres a hijos, hay que pagar 2.699 euros.

El retrato del Marqués de San Adrián, de Goya, se traslada del Museo de Navarra al de Bellas Artes de Bilbao

La única distinción que acompaña a un título nobiliario es la del tratamiento, de Excelentísimos Señores para aquellos títulos considerados Grandes de España (como es el caso del Marquesado de Albayda con Grandeza de España que solicita la mujer de Méndez de Vigo) y de Ilustrísimos Señores para los demás.

Más allá de esta distinción en el tratamiento, actualmente la posesión de un título nobiliario no otorga ningún privilegio, al tratarse de una distinción meramente honorífica, según establece la Ley de 2006 sobre igualdad del hombre y la mujer en el orden de sucesión de los títulos nobiliarios.

En 1984 se suprimió el último privilegio legal que tenían los títulos considerados Grandes de España, que era el derecho a un pasaporte diplomático, como el que tiene su Majestad el Rey.

Los títulos nobiliarios pueden llevar o no aparejada Grandeza de España. La Grandeza de España es la máxima dignidad de la nobleza española en la jerarquía, porque está situada inmediatamente después de la de infante reservada a los hijos y nietos del Rey salvo excepciones (recordemos que el Rey puede designar infantes). La Grandeza de España es hereditaria y su origen se remonta a la monarquía visigoda (siglos V a VIII), aunque su regulación se actualiza en los tiempos de Carlos I.

¿Tiene ventajas fiscales?

No. De hecho, los propietarios de estos títulos tienen que pagar impuestos por su rehabilitación y transmisión, sea por vía de sucesión o cesión, al igual que está sujeto a tributos el reconocimiento de uso en España de títulos extranjeros.

Por cada título de Grandeza de España que se transmita de manera directa, es decir, de padres a hijos hay que pagar 2.699 euros, según la escala que grava la transmisión y rehabilitación de grandezas y títulos nobiliarios incluida en los Presupuestos Generales del Estado.

¿Qué títulos nobiliarios hay?

Duque/Duquesa: En España hay alrededor de 150 títulos de duques o duquesas repartidos en un centenar de familias. Los duques ocupan el escalón más alto de la jerarquía de títulos nobiliarios, por encima de marqueses, condes, vizcondes, barones y señores. Todos los Duques y Duquesas son grandes de España.

Marqués/Marquesa: los orígenes de este título se remontan a los señores de frontera del reino, a quienes se llamaba marqueses porque tenían a su cargo la defensa de una frontera y la administración de una marca (territorio fronterizo). En la actualidad hay en España unos 1.300 marquesados.

Conde/Condesa: el condado era en la Edad Media un territorio regido por un conde. Actualmente el término (county en inglés) se utiliza para la división administrativa en algunos países angloparlantes, tales como Estados Unidos, Reino Unido, Canadá o Australia. En este sentido equivale al 'municipio' español. Actualmente existen en España unos 1.000 condados.

Vizconde/Vizcondesa: este título también encuentra su origen en la época medieval, cuando el vizconde ejercía las funciones del conde como su sustituto en un territorio. El Rey Felipe IV de Austria estableció el llamado vizcondado previo, es decir, la obligatoriedad de conceder el título de vizconde antes que el de conde o marqués, suprimiéndose el primero una vez otorgado el superior. En la actualidad existen unos 150 vizcondados en España.

Barón/Baronesa: en la Alta Edad Media y en algunas lenguas europeas, el término hacía referencia al varón libre, y por esto con la posible calidad de noble. En la época feudal, el título designa a un Señor ilustre que goza de todos los derechos feudales en perfecta plenitud. La baronía era el territorio donde ejercían su jurisdicción. Desde mediados del XIX, el título es puramente honorífico. Actualmente hay unas 170 baronías en España.

Señor/Señora: el señorío es otra institución propia de la Edad Media y la Edad Moderna en España. Surgió en los reinos cristianos del norte de la Península y con la Reconquista se fue extendiendo al resto del territorio. En su forma original se trataba de una donación hereditaria de tierras y vasallos, incluida la jurisdicción (la potestad de aplicar la ley), que concedía el Monarca conforme a su merced (voluntad) como pago por servicios prestados o recompensa a méritos adquiridos.

¿Cómo se consiguen si no es por herencia familiar?

Los títulos nobiliarios son otorgados por el Rey, que también sanciona cada una de las sucesiones en los mismos. Entre las funciones del titular de la Corona que enumera el artículo 62 de la Constitución está "conceder honores y distinciones con arreglo a las leyes". La forma de tramitarlo consiste en un Real Decreto, firmado por el ministro de Justicia, que se publica en el BOE.

En uso de esa facultad, el Rey Juan Carlos I otorgó durante su reinado 55 títulos nobiliarios, distinguiendo a caras conocidas como Adolfo Suárez, Torcuato Fernández-Miranda, Salvador Dalí, Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa, Vicente del Bosque o Antonio Mingote.

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