Mario de los Santos: "El pasado es un poco como la mafia, acaba siendo el carcelero de tu vida"

Zaragozano de 1977, el exeditor, novelista y escritor de viajes publica su novela más ambiciosa: ‘Noche que te vas, dame la mano’ (Candaya), de turbio amor, sexo y culpa.

Mario de los Santos evoca a la poeta Alejandra Pizarnik y la música de Los Suaves.
José Miguel Marco

"Como todo lo que escribo, ‘Noche que te vas, dame la mano’ es un intento de entenderme en el mundo", dice Mario de los Santos, escritor y exeditor de Tropo.

¿Sería una novela experimental?

De alguna manera, tal vez por venir académicamente del mundo de la ciencia, siempre me he sentido un intruso en la escritura. Cuando publiqué mi primera novela en 2004, me propuse darme unos diez años para aprender, y me compré libros de escritura, descubrí autores, probé a copiar en ejercicios de estilo, y este libro representa de algún modo el proyecto de fin de primaria, lo aprendido estos años, de ahí la forma coral, donde cada parte tiene sus propios retos técnicos. Ahora quedan la secundaria y la universidad. Si llegó a los 70, creo que haré literatura

Llama la atención la atmósfera: sexual, turbadora, de acosos.

Son facetas y vivencias que me han impresionado, efectivamente. Comencé a escribir el libro en el 2008, el tiempo parece demostrar que no soy el único. El sexo, nuestra relación con él, y cómo lo traspasamos con nuestros equilibrios de poder están detrás de muchos de los temas de debate más actuales.

¿Podemos huir del pasado?

El pasado es un poco como la mafia. Si le debes algo, te encontrará, y si no deseas que te lo cobre, tendrás que vivir como Roberto Saviano, oculto de ti mismo, protegido por guardias y, al final, ese pasado será el carcelero de tu vida. Huir, no sé. Tal vez, enterrarlo, esconderlo, aceptarlo…

Explíquenos los protagonistas...

Los protagonistas son cuatro personas que ya no se sirven a sí mismos. Han agotado sus estrategias vitales de supervivencia y deben plantearse otras. En ese desbrozar, se encuentran unos con otros, aunque a veces no lleguen a conocerse. Los personajes sufren asimetrías emocionales en sus relaciones que no saben equilibrar. Tienen la sensación de haber dado más que la otra parte, comienzan colocados en una posición victimista que observo demasiado frecuente en el momento actual. Hablemos de política, de relaciones personas o de las redes sociales, pareciera que nos encante ser víctimas de algo.

Recuérdenos la época histórica y también la época social...

Podría situarse en la Zaragoza anterior a la Expo, pero esta exposición es universal. El lienzo social se toma del momento actual, o del que vivimos en la última década y media. La escasa separación entre instituciones y empresas ha generado un fango de corruptelas que nos tienen muy enfadados, tanto con los hechos como, tal vez, y eso me interesaba en los personajes, con nosotros mismos por haberlo permitido.

¿Cómo ha integrado la cultura, tantas referencias, libros, autores, Carlos Castán, entre ellos?

Cuando definí los personajes, sus centros obsesivos, me apetecía que uno de ellos tuviera una relación muy íntima con la lectura. No quería caer en el tópico de la lectura como "salvación", pero sí como espacio de refugio y de relación con los demás. A algunos les rindo un pequeño homenaje.

¿Por qué Los Suaves?

Por magia. Haberla, hayla. Estaba pensando escenas para los personajes y del ordenador salió la canción ‘Si yo fuera Dios’ de Los Suaves. La letra, de repente, entró en la historia, en el imaginario emocional, oscuro, terminal, que estaba preparando para la novela, y encajó como una llave en una cerradura. La canción es como la correa de transmisión de la historia. Sus letras poseían todo lo que mi yo adolescente quería escuchar: dolor, incomprensión, rocanrol, mujeres malas pero tiernas, y derrota.

¿Qué busca con su escritura?

Creo buscar lo mismo que el ser humano buscó al inventar la primera historia: entender. A él mismo y al mundo que le rodea. Crear ayuda a reflexionar, abre nuevos caminos, plantea las cosas de otro modo, nuevas soluciones y otros modelos.

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