MÚSICA

Rescatada del olvido la figura del virtuoso aragonés del violín José Porta

Encontrados nueve cilindros de fonógrafo con grabaciones del instrumentista. Los registros, digitalizados y restaurados, se incluyen en un libro disco editado sobre toda la colección.

Rescatada del olvido la figura del virtuoso aragonés del violín José Porta

Dicen de José Porta (Sariñena, 1890-Suiza, 1929) que fue 'el heredero de Sarasate', pero hoy nadie le recuerda. Quizá porque, a diferencia de otros contemporáneos, hasta ahora no se conocía un registro de su arte. Pero un libro disco recién publicado por el Gobierno de Aragón en colaboración con ARPAMS (Asociación para la Recuperación del Patrimonio Musical y Sonoro) va a colocar a José Porta en su justo lugar. Y ello gracias a nueve cilindros de fonógrafo encontrados en la colección del oscense José Ángel Pérez Loriente, que ha sido donada al Gobierno de Aragón.

La colección está formada por 223 cilindros y en ella abunda la música francesa. De ese conjunto, el especialista Javier Barreiro ha seleccionado una veintena de registros para ser digitalizados, restaurados y editados en cedé. Además de algunas curiosidades, como una versión de 'La Internacional'; otra de la canción 'Aspiraciones del alma', interpretada por el barítono aragonés Marino Aineto; o unas sevillanas cantadas por El Ciego Acosta, casi la mitad del disco (9 de los 20 temas) la protagoniza José Porta. Y, ¿quién era este violinista?

Biografía corta y brillante

Nacido en Sariñena en 1890, a los cinco años le regalaron un violín y muy pronto empezó a destacar como virtuoso del instrumento. Estudió con Teodoro Ballo, Sarasate lo avaló y marchó a Bruselas en 1905 para estudiar con César Thomson. Desde ese momento, hasta su muerte en 1929, regresaría a España en contadas ocasinoes, lo que quizá ha contribuido a su olvido. Pero llegó a ser seleccionado por Stravinsky para estrenar alguna de sus obras, lo que da idea del nivel que alcanzó.

"Me atrevería a decir que es incluso mejor violinista que el propio Sarasate -subraya Joan Chic, profesor de violín en el Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza, que ha colaborado en el libro disco-. Escuchando estas grabaciones se rompen muchos de los estereotipos sobre cómo se tocaba en la época. Se piensa que los violinistas optaban por un sonido aterciopelado y dulzón, y una técnica algo deficiente en comparación con la de hoy. Pero no es así. Porta suena aquí muy actual, con un sonido claro, brillante y cristalino".

Los nueve registros fonográficos se realizaron durante una fiesta que tuvo lugar en septiembre de 1907 en casa de Leandro Pérez, impresor, editor, librero y teniente de alcalde en Huesca. Se trata del 'Rondó caprichoso' de Saint-Saëns (introducción y dos cilindros); el 'Capricho vasco' de Sarasate (distribuido en otros dos cilindros); la 'Jota' de Sarasate; 'La Ronde des Lutins' de Bazzini; una 'Fantasía sobre el concertante de Lucia de Lammermoor' de Donizetti; y un 'Nocturno' de Chopin. Existe un décimo cilindro impresionado por Porta, pero es una segunda versión de uno de estos nueve.

"Se trata de piezas de un valor casi incalculabe -señala el investigador Javier Barreiro-. Son a la música grabada lo que los incunables a los libros, piezas únicas e insustituibles, y más en este caso, que nos 'descubren' a un aragonés ya olvidado. Porta grabó en 1925 un par de temas para el sello Polydor, pero los cilindros son más importantes". No solo en cantidad, sino también en calidad. Aunque la vida del violinista se vio prematuramente truncada (falleció a los 40 años), los cilindros los grabó cuando todavía era un 'joven prodigio' y tomaba ya clase con Thomson.

El disco ha sido posible también gracias a una cuidadosa restauración realizada por Francisco Aguarod. "En algunos cilindros había más ruido que música y, aunque existen programas informáticos para restaurar y limpiar el sonido, buena parte del trabajo se ha tenido que hacer casi manualmente, con el mismo cuidado con que un restaurador interviene en un cuadro deteriorado".

El libro disco fue presentado ayer en la Biblioteca de Aragón, en un acto en el que Javier Barreiro reclamó la creación de un archivo sonoro aragonés desde el que se impulse la recuperación y custodia de los registros históricos.

La recuperación de un olvidado. A la izquierda, José Porta. Sobre estas líneas, fonógrafo y cilindros Pathé de la colección de José Ángel Pérez Loriente.

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