La división de los partidos norirlandeses entorpece el plan de salida de May

La primera ministra inició este martes una visita de dos días a la provincia británica para buscar apoyos a su plan de divorcio con la Unión Europea.

El Parlamento británico rechaza el acuerdo del 'brexit' de Theresa May
Parlamento británico/EFE

Los partidos políticos de Irlanda del Norte presentaron este miércoles a la primera ministra del Reino Unido, la conservadora Theresa May, visiones radicalmente opuestas sobre el 'brexit', lo que dificulta aún más su objetivo de pactar con Bruselas un nuevo acuerdo de salida.

May inició este martes una visita de dos días a la provincia británica para buscar apoyos a su plan de divorcio con la Unión Europea (UE), en punto muerto, principalmente, por la cuestión de la salvaguarda irlandesa ("backstop", en inglés).

Al comienzo de su viaje al Ulster, el primero en siete meses, la "premier" reiteró su compromiso de evitar una frontera dura entre las dos Irlandas tras el 'brexit', pero también advirtió de que el Parlamento de Londres le ha pedido que regrese a Bruselas para negociar alternativas a esa controvertida cláusula de seguridad.

May puso este miércoles a prueba la solidez de esa hoja de ruta en reuniones con los cinco principales partidos de la provincia británica, divididos entre los que rechazan el "backstop" en su forma actual y los que consideran que este mecanismo es intocable.

El Partido Democrático Unionista (DUP) -mayoritario entre la comunidad protestante y socio del Gobierno británico- y el Partido Unionista del Ulster (UUP) -tercera fuerza-, le pidieron, entre otras concesiones, que obtenga de la UE garantías "legalmente vinculantes" sobre los posibles cambios introducidos en la salvaguarda.

Por contra, las formaciones nacionalistas-católicas Sinn Féin y Partido Socialdemócrata Laborista (SDLP), segunda y tercera fuerza regional, respectivamente, recordaron, en sintonía con el multiconfesional Partido Alianza, que el "backstop" es la única solución para mantener abierta la frontera tras el "brexit", clave para las dos economías de la isla y su proceso de paz.

"Nuestro mensaje ha sido simple. El acuerdo de salida es defectuoso porque la salvaguarda socavará la integridad económica y territorial del Reino Unido", dijo este miércoles Arlene Foster, líder del ultraconservador DUP, cuyos diez diputados en Westminster permiten a May gobernar en minoría.

La dirigente unionista celebró que la "premier" vuelva este jueves a Bruselas para "buscar con firmeza los cambios" que le exige la Cámara de los Comunes, al tiempo que confió en que se la tratará con "respeto", en referencia a un comentario efectuado por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Tusk opinó este miércoles que quienes promovieron la salida del Reino Unido de la UE sin un plan sobre cómo llevarlo a cabo de forma segura "tienen un lugar especial en el infierno", unas palabras por las que el DUP le tachó de "diabólico euromaníaco" y "arrogante".

El Sinn Féin también se sumó a esta escalada de declaraciones altisonantes y su presidenta, Mary Lou McDonald, acusó a May de actuar de "mala fe" al renegar del acuerdo del 'brexit' que ella misma pactó con Bruselas el pasado noviembre, pero que fue ampliamente rechazado por Westminster en enero.

"Ha venido sin un plan, sin credibilidad y sin honor (...) Le hemos dejado muy claro, de nuevo, que la salvaguarda, el protocolo irlandés, es la cuestión clave", aseguró la líder nacionalista tras su encuentro con May.

McDonald recordó que su posición es compartida por "toda la ciudadanía" y la "clase política" de la isla de Irlanda, a excepción del DUP, como quedó demostrado en el referéndum sobre el "brexit" celebrado en 2016, en el que la mayoría del electorado de Inglaterra y Gales votó a favor de la salida, frente al de Irlanda del Norte y Escocia que la rechazó.

La salvaguarda, incluida en el pacto del 'brexit', establece que si no hubiera un acuerdo comercial entre la UE y el Reino Unido al final del periodo de transición, en diciembre de 2020, seguirían en una unión aduanera, pero Irlanda del Norte tendría un estatus especial más alineado con el mercado único europeo.

El ultraconservador DUP y el ala eurófobo de los "tories" consideran que ese cortafuegos compromete la integridad territorial y constitucional de Irlanda del Norte y Gran Bretaña (Inglaterra, Escocia y Gales), pues levantaría una frontera interior entre las dos partes del Reino Unido.

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