¿Quién es Nayib Bukele, el huracán político de El Salvador?

El presidente electo ha conseguido derrumbar el bipartidismo con un estilo propio y no exento de polémicas

Una mujer ojea un periódico con Bukele en la portada
Rodrigo Sura/EFE

Nayib Bukele, exalcalde de San Salvador y que ha pasado por partidos de izquierda y de derecha, será mucho más que el próximo presidente de El Salvador. A sus apenas 37 años y con un estilo muy personalista, Bukele ha sido el primer candidato que ha conseguido derrotar al bipartidismo que surgió de la guerra civil (1980-1982). El discurso de este antiguo empresario tiene como principal ‘leit motiv’ la lucha contra la corrupción y, pese a los ribetes populistas que muestra, ha atacado con dureza a Nicolás Maduro y Daniel Ortega. A pesar de la frescura de su llegada, Bukele -de origen palestino- no lo tendrá fácil, ya que hay dudas sobre la composición de su gobierno y porque tendrá al Parlamento, de mayoría conservadora, en contra.

“La gente se cansó de promesas incumplidas y prefirió por optar por un tercero que supo exponer las debilidades de sus rivales”, escribía este martes en elsalvador.com -portal del rotativo ‘El Diario de Hoy’- la abogada Erika Saldaña. Lo cierto es que la victoria de Bukele ha sido incontestable. Literalmente, ha arrasado: el domingo obtuvo más del 53% de los sufragios, lo que le libró de una segunda vuelta. Logró la victoria en los 14 departamentos y en 195 de los 272 municipios del país. Por el contrario, los dos partidos tradicionales, la conservadora Alianza República Nacionalista (Arena) y la antigua guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), se hundieron de forma estrepitosa.

En esta última formación militaba Nayib Bukele cuando accedió a la alcaldía de la capital en 2015. Sin embargo, durante su mandato se fueron multiplicando los rifirrafes con el partido hasta que en 2017 Bukele fue expulsado del FMLN, oficialmente a causa de los insultos que profirió contra una compañera de filas, Xochilt Marchelli. Ya entonces aspiraba a participar en la carrera presidencial.

De carácter intempestivo, Bukele ha estado asimismo en el ojo del huracán por insultar al expresidente mexicano Enrique Peña Nieto, a quien llamó “imbécil” impuesto “por los medios de comunicación”, y por atacar al actual jefe de Gobierno hondureño, a quien cambió el nombre -Juan Orlando- y le llamó “Juan Robando”. Además, llamó “escoria” a magistrados de la Sala de lo Constitucional.

Veto a una periodista

También son conocidos sus encontronazos con los medios de comunicación. El candidato del GANA ha rehusado someterse a debates electorales y ha volcado a cambio gran parte de su iniciativa en las redes sociales. Durante su etapa como alcalde de San Salvador, Bukele impidió a una periodista crítica el acceso a una rueda de prensa, lo que generó duras críticas desde el sector.

Tras su expulsión del FMLN, el exalcalde de San Salvador creó un movimiento que denominó Nuevas Ideas. Al no inscribirse a tiempo como partido, Bukele se vio obligado, en un paso inesperado, a presentarse por las filas de una coalición conservadora, Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), formación con la que a la postre ha ganado las elecciones, pero que a nivel interno Bukele no controla.

El futuro presidente es una persona difícil de encasillar. El empresario Rafael Castellanos, empresario afín al ala conservadora, lo definió en la BBC como "un populista clásico que apela a los sentimientos en contra, aprovecha los movimientos viscerales de la gente descontenta".

Entre sus propuestas de gobierno está exonerar del pago de cualquier impuesto, incluido el IVA, a las 100.000 familias más necesitadas del país; la merma de ingresos por este motivo saldrá del “combate a la evasión y elusión fiscal” y de la “lucha implacable contra la corrupción”. También en materia fiscal, Bukele promete “dotar de mayor progresividad y equidad al sistema fiscal, por medio de eliminar distorsiones y beneficios no controlados”. El objetivo es, asegura en el programa, “desmontar el modelo neoliberal, que ya ha demostrado ser insostenible y dañino”.

20 obras al día y luz eléctrica en todo el país

El presidente electo aspira a combatir la violencia endémica que sufre el país con tres herramientas: “Prevención, combate y reinserción”. Hay también una vaga propuesta para extender la educación a los niños menores de seis años, aunque sin medidas concretas; también para mejorar la nutrición en la infancia. Además, Bukele se compromete a un plan para extender la luz eléctrica al 100% del país, con un desembolso de unos 57 millones de euros.

En infraestructuras, el candidato del GANA dice que hará “20 obras por día durante los 5 años de gestión”; “todos los días, incluyendo fines de semana, días feriados, Navidad, Año Nuevo, etc”.

Niyib Bukele, con su esposa Gabriela. Foto: Esteban Biba/Efe

¿Cuál será su papel en material internacional? Un tuit del 24 de enero puede indicar por dónde irán las cosas: “Dictadores como Maduro en Venezuela, Ortega en Nicaragua y Juan Orlando en Honduras jamás tendrán ninguna legitimidad, porque se mantienen en el poder a la fuerza y no respetan la voluntad de sus pueblos. Dictador es dictador. De ‘derecha’ o de ‘izquierda’”, escribía. En el pasado, Bukele ha vinculado a Daniel Ortega con el dictador Anastasio Somoza.

Además, el vicepresidente electo, Félix Ulloa, se comprometió ante los periodistas tras la victoria “a mantener una política de respeto irrestricto a los derechos humanos contenidos en la Carta Democrática de la OEA”.

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