Continúa la huida de venezolanos por la crisis

Con el país paralizado a la espera del efecto del plan económico de Maduromiles de ciudadanos abandonan trabajos y familias para emigrar a las naciones vecinas.

Inmigrantes venezolanos caminan con sus pertenencias a 10 km de Tulcán (Ecuador)
María Paula Goyes

Venezuela vivió este martes una jornada de paro nacional opositor, una protesta cuyo seguimiento resulta muy difícil de establecer y que registró puntuales intervenciones de los antidisturbios para dispersar concentraciones que clamaban contra las nuevas medidas económicas del Gobierno. El Ejecutivo, que recibió el apoyo de una marcha oficialista, asiste con aparente despreocupación a otra marcha diaria, más trágica y larga de miles de venezolanos que en los últimos meses y ante el panorama político, económico y social, que sienten apocalíptico, optan por abandonar sus hogares, sus trabajos y muchas veces a sus familias para intentar rehacer sus vidas en otros países de la zona o de cualquier lugar del mundo que los acoja.

La oposición estimó en un 60% el seguimiento de la huelga de 24 horas convocada por varias fuerzas políticas contra el que llaman "madurazo" o "paquetazo rojo": la reconversión monetaria, la subida de impuestos, el salario mínimo y la gasolina o la fijación de un tipo de cambio fluctuante para la divisa. El paro, según sus impulsores, se notó en que las calles de las principales ciudades del país amanecieron más vacías de lo habitual. Otros observadores destacaron el despliegue de fuerzas antimotines que actuaron ante algún conato de quema de neumáticos, que no fue a mayores.

Según el dirigente opositor Andrés Velásquez, del partido Causa Radical, uno de los convocantes del paro junto con Primero Justicia, de Julio Borges, y Voluntad Popular, de Leopoldo López, "estamos en nuestro derecho de rechazar las medidas anunciadas por el régimen y esta convocatoria es un primer paso para unificar la lucha del pueblo en sus bases". La oposición, dividida y debilitada por el enfrentamiento interno, aspira a convertir en fuerza política la asfixia que angustia a los venezolanos.

Pero Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación, señaló que la mayoría de los ciudadanos rechazaron la huelga y destacó que "hasta Fedecámaras (la patronal) indicó que no se sumaría al paro" para dar oportunidad a comprobar el funcionamiento de las medidas con las que el chavismo busca algún tipo de equilibrio económico. Tareck el-Aissami, ministro de Industria y Producción nacional, firmó un acuerdo entre el Ejecutivo y empresas productoras nacionales en el que fijaron los nuevos precios de 25 productos de la cesta básica.

"Ahora ustedes tienen que producir más (.) y que las empresas sean más eficientes", animó El-Aissami. "En 90 días el mercado debe absorber esta 'carga' extra que les hemos dado", apuntó. En sintonía con el Gobierno, miles de chavistas se desplazaron desde varios puntos del centro de Caracas, entre gritos y banderas, hacia el palacio presidencial de Miraflores.

Medidas dispares

La escasez de productos básicos, entre ellos alimentos tan fundamentales para el venezolano como la harina para las arepas (equivalente a nuestro pan) y medicinas o los elevados precios, cuando se encuentran, están detrás de la decisión de 1,6 millones de venezolanos de emigrar en el último año y medio, según datos de la ONU. Ya no es el trasiego transfronterizo para buscar comida o trabajar. Se ha convertido en una oleada explosiva ante la que los países vecinos, los más afectados, están tomando medidas dispares que Colombia trata de unificar con su petición de una cumbre regional urgente.

Ecuador ya pide visado y pasaporte. Perú ha extendido permisos temporales de ingreso hasta el 31 de octubre y planea exigir pasaporte. En Brasil se produjo el fin de semana un brote xenófobo. Y el Gobierno de Colombia, el principal país receptor de inmigrantes, denunció ayer la incursión de dos helicópteros militares venezolanos en su territorio.

El presidente de la Asamblea Constituyente y vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, (PSUV) Diosdado Cabello, no dudó en anticipar el éxito de las últimas medidas económicas y aireó que el nuevo presidente colombiano, Iván Duque, "está preocupado" por el regreso de colombianos. "Nosotros estamos preocupados aquí, lo discutimos en la dirección del partido, esto puede ocasionar que vuelva el éxodo de colombianos a Venezuela (.). La decisión que estamos tomando nosotros aquí puede ocasionar esto. Nos estamos preparando para recibir otra vez a colombianos", señaló Cabello. De los venezolanos que huyen, ni una palabra.

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