Una empresa aragonesa cultiva microvegetales comestibles sin tierra y sin sol

Zgreens es una iniciativa pionera cuya producción se destina a la restauración y al comercio especializado.

Juan Naudín, impulsor de Zgreens, con sus cultivos en unas instalaciones del CEEI.
P. N.

Juan Naudín es un zaragozano que un día decidió dedicarse a la agricultura. Pero lo hizo con un proyecto muy novedoso. Cultiva microvegetales comestibles – plantas jóvenes que nacen de semillas de las verduras y hortalizas y que se recogen con apenas 10-18 días-, un producto cada vez más demandado por la alta restauración que quiere añadir una cualidad diferencial a sus platos, a los que estas pequeñas plantas añaden además unos intensos sabores y aromas.

No solo es pionera su producción. Zgreens, que así se llama la empresa, no utiliza tierra, ni su producción crece al calor del sol. Sus cultivos están echando raíces en una instalaciones del vivero de empresas del CEEI-Aragón y se desarrollan en hidroponia (una técnica en la que el cultivo agrícola se ha sustituido por disoluciones minerales y en los que las plantas se sujetan con felpa y algodón). Y no se encuentran al aire libre ni en invernadero, sino en unas instalaciones cerradas en las que una tecnología puntera de iluminación LED permite que las microplantas dispongan de unas condiciones climáticas perfectas durante todo el año.

“El cultivo hidropónico permite proporcionar exactamente a la planta los nutrientes que la esta necesita, con lo que el producto gana en sabor”, explica Naudín que detalla además que con esta técnica no es necesario utilizar pesticidas y los productos crecen así libres de organismos genéticamente modificado, sin polución, evitando la contaminación de la tierra, o los problemas que puede originar el almacenamiento en cámara. “Como cultivamos en interior en condiciones controladas, nuestras plantas son 100% limpias desde la semilla hasta la cosecha”, matiza. Y detalla que con este tipo de cultivo se utiliza un 90% menos de agua que en la agricultura convencional gracias a la reutilización y recirculación del recurso que mediante condensación vuelve a incorporarse al tanque de riego.

En sus instalaciones del CEEI, el impulsor de este iniciativa produce guisante, remolacha, col roja, borraja, girasol rabanito, o mizuna (mostaza japonesa), nabo daikon, acelga roja, girasol, hinojo, lombarda, rúcula, cebolla o albahaca, microvegetales ultrafrescos que han tenido ya una "gran acogida" en el mercado, al que llegaron el pasado mes de agosto. Por eso, este proyecto “que comenzó con un módulo piloto” de apenas 8 metros cuadrados alcanzará en un futuro próximo los 30 metros cuadrados. “Ya estoy pensando en ampliar, pero para eso no es necesario más superficie porque se cultiva en cinco niveles por lo que espacio es menor y se multiplica la rentabilidad del suelo”, explica Naudín. Zgreens también crecerá en oferta porque su impulsor está “sondeando y haciendo pruebas” para producir en interior apio y cilantro, siempre con connotaciones gastronómicas.

Proximidad

Naudín ha sido cocinero antes que agricultor. Conocía el uso de estos microvegetales en los platos más apreciados -son muy utilizados en Estados Unidos y se están extendiendo en el norte de Europa-, pero se había dado cuenta de que las plantas que se utilizan en España proceden en su gran mayoría de Holanda, por lo que “sufren largos transportes que hacen disminuir sus cualidades organolépticas y sus propiedades nutricionales”. Así que decidió embarcarse en la aventura “atraído también por los métodos de cultivo sin suelo con clima controlado”, pero sobre todo para dar respuesta a una demanda creciente y próxima, de momento muy centrada en la restauración y el comercio con la mirada puesta en la introducción de estos productos en el consumo doméstico. El objetivo es que “estas microplantas lleguen a cualquier punto de la ciudad de Zaragoza en pocos minutos”, detalla el empresario, que matiza que Zgreens puede comercializar su producción “en el propio medio de cultivo” para que sea el cliente el que vaya cortando el microvegetal en función de sus necesidades culinarias, ya que este se conseva en perfectas condiciones en un refrigerador. “Si se cosechan los los microvegetales (conocidos también como microgreens), es necesario empaquetarlos en algún recipiente para protegerlos de golpes y que puedan ser sometidos a frío positivo para que su vida se prolongue hasta ocho días”, puntualiza Naudín.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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