Buenas expectativas en Opel

La mejora de las previsiones de producción en Opel Figueruelas es buena para la factoría y para el conjunto de la economía aragonesa.

Opel Figueurelas
Guillermo Mestre

La mejora de las previsiones de producción en la factoría de Opel en Figueruelas es un buen indicio para su evolución futura, una vez superada la etapa inicial de su incorporación al grupo francés PSA; y refuerzan también las expectativas para la importante industria auxiliar instalada en nuestra Comunidad. El sector de la automoción es vital para mantener el ritmo de crecimiento de la economía aragonesa, que se sitúa este año bastante por encima de la media nacional.

Las instalaciones de Figueruelas fabrican hoy 1.850 coches al día, de cuatro modelos diferentes, con lo que, si se mantienen las tendencias actuales del mercado, espera haber producido a lo largo de este año unos 440.000 vehículos. La cifra queda lejos de la marca máxima de 485.000 coches/año, que se registró en 2007, en el momento más boyante del periodo expansivo de comienzos de siglo. Pero supone un incremento del 15% respecto a la producción de 2017 y deja muy atrás los deprimentes números de los peores momentos de la crisis. Este aumento de las previsiones productivas es muy positivo para la factoría y debe mucho al acuerdo laboral alcanzado, con un considerable esfuerzo por parte de la plantilla, a principios de año. La adaptación a la nueva ‘cultura’ empresarial que aporta PSA no está resultando fácil, pero la contrapartida es que ahora la factoría de Figueruelas está en mejor situación para mantener su carga de trabajo e incluso para seguir creciendo.

El buen momento del buque insignia de la automoción aragonesa ha de reflejarse en las empresas auxiliares y ayuda a impulsar el sector industrial, que es uno de los puntos fuertes de la economía aragonesa. Los datos económicos globales de la Comunidad son también favorables, con un crecimiento interanual del 3,4% del PIB en el primer trimestre, bastante por encima de la media nacional. Para mantener la buena dirección, habrá que insistir en las políticas de diálogo social e impulso productivo.

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