Los 4 goles de Soro que brillan en una pretemporada atípica

El joven canterano, de 19 años, utilizado por Idiakez como improvisado delantero ante las carencias del verano, está impactando por su facilidad para resolver ante los porteros rivales.

Capturas de vídeo de los cuatro goles de Soro este verano con el Real Zaragoza.
RZTV

Alberto Soro, centrocampista/mediapunta que procede del Juvenil de División de Honor del Real Zaragoza y que, a sus 19 años, está haciendo la pretemporada con el primer equipo en este verano de 2018, está dejando sensaciones y, sobre todo, números de impacto en un verano atípico. Al margen de sus modales futbolísticos, que ya vienen advertidos por positivos y llamativos desde hace un tiempo en su progresión interna dentro de la cantera zaragocista, lo que queda para el libro de apuntes de campo son las cifras. El fútbol son goles, si nos atenemos a un adagio basado en un brochazo grueso en su definición. Y de esos, en tiempos de carestía y de falta de efectivos con ficha profesional, Soro sobresale día a día al ir incrementando su cuenta particular ante los porteros rivales en los amistosos estivales.

El cincovillés ya suma 4 dianas. Dato que brilla en una precampaña extraña donde el área deportiva, según programa, ha dejado para el final la contratación de los dos delanteros principales de la plantilla. Nadie lleva el '9', nadie porta el '11' desde que los duelos de preparación comenzaron a mitad de julio. El mejor anotador es Soro (Baselga, su colega de camada canterana, también hizo los mismos en una tacada mucho más anecdótica ante el CF Boltaña de Regional en la concentración pirenaica). Y eso que, como posición matriz en el campo, no tiene en su pasaporte futbolístico la condición de delantero. 

Pese a ello, Soro está siendo utilizado por Idiakez como improvisado punta, en el dueto ofensivo que forma cada día por delante del rombo de la medular. Y, resultados en mano, el chico está impactando a propios y extraños por su facilidad para resolver ante los porteros rivales las ocasiones de las que dispone.

El primer gol de Soro, que en aquel momento se concibió como algo casual propio del día, fue el 0-1 que abrió el amplio marcador (0-9 al final) ante el modesto Boltaña, en el minuto 8 de aquel bolo menor. Recogió un rechace de la defensa al borde del área y lanzó una volea en parábola que se coló por alto, sorprendiendo al portero local junto al larguero. 

El segundo, de algo más de calibre, fue el del triunfo en Teruel ante el cuadro turolense, de Segunda B. Significó el 1-2, nada más empezar la segunda mitad. Ahí, Soro fusiló con su zurda prevalente un pase cruzado en el área de Nieto y superó bien al portero, ajustando la pelota al palo derecho. 

El tercero, que elevó ya a nivel sobresaliente el olfato y la clase de Soro, llegó en Tafalla ante la Real Sociedad, rival de tronío de Primera División. Acababa de entrar en el campo a modo de sustitucion para la estadística, en el minuto 88, un cambio de esos sobre los que no se espera nada, tal vez perder algo de tiempo para aguantar el 1-1 que había entonces en el marcador. Pues bien, Soro recogió en el lateral del área una pelota tocada por Baselga, amagó y encaró al central donostiarra en diagonal con un cambio de ritmo tremendo y, en su primera acción de la tarde (y casi la única por falta de espacio temporal), superó por alto mano a mano al veterano Moyá para dar el triunfo al Real Zaragoza por 1-2.

Y el cuarto, el menos útil para el equipo, porque perdió 5-2 ante el Leganés, llegó el sábado en Calatayud. Fue el 2-1 parcial que acortaba distancias en puertas del descanso. Soro recibió entre líneas, enfiló la línea recta al área encarando hasta a tres defensores (primero uno, luego dos de vez al borde de la frontal), los rebasó con solvencia, incluso salvando una tarascada que era falta, y disparó con dureza una vez tuvo el balón controlado en el área. Tuvo la fortuna de los tocados por la varita mágica, pues la pelota golpeó en la espalda de un central antes de entrar junto al poste izquierdo de Serantes. Goles que son así porque alguien los busca y los genera. Sin desborde, sin intención, sin chut y sin olfato, ningún futbolista se topa con la espalda de ningún central antes marcar un tanto. Y Soro tuvo todo eso.

Por esto, todo sumado a la puesta en escena futbolística de Soro en sus ratos de pretemporada a las órdenes de Idiakez, el modo de ver la figura del joven futbolista de la cantera ha variado notablemente en apenas 20 días. Los goles, como el algodón, no engañan. Sin '9' y sin '11', y con el resto obturados en sus cañones y tambores, menos mal a Soro. Sin duda, el aspirante que mejor está aprovechando su condición de becario. 

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