El boxeo pega fuerte... sin golpes

Este deporte está de moda y, mientras los profesionales ven truncadas sus carreras por falta de medios, los gimnasios incrementan las clases dirigidas.

Imagen de la velada del pasado 17 de febrero en el Siglo XXI.
Toni Galán

Después de ser maltratado durante mucho tiempo, el boxeo necesitaba una caricia, un toquecito en la mejilla que dirigiese las miradas hacia su perfil positivo. En una sociedad obsesionada por estar en forma, sorprendía que este deporte tardase tanto en convertirse en referente del entrenamiento aeróbico. La etiqueta de “disciplina para macarras” cercaba el ‘ring’. Los estereotipos empequeñecían los valores de una actividad que hoy es practicada por personas de todos los rangos.

El boxeo está de moda y, mientras los profesionales ven truncadas sus carreras por falta de medios, los gimnasios incrementan las clases dirigidas. Carreras, flexiones, abdominales, sentadillas, saltos… ¿Pero dónde están los combates sobre el cuadrilátero? Muy sencillo: los golpes han pasado a un segundo plano.

La gran motivación de quienes se apuntan a sesiones de boxeo está en tonificar su cuerpo. No necesitan enfundarse los guantes y sentir contacto de su adversario; les basta con verse más ligeros y ágiles que el día anterior. La báscula arbitra esa pelea.

“Nuestro deporte ha pasado a ser visto como uno de los entrenamientos más exigentes, tanto a nivel físico como mental. La gente ha descubierto que posee infinidad de cualidades y ha empezado a practicarlo de forma masiva en centros especializados”, explica, desde la Federación Aragonesa de Boxeo, Alberto Navarro, y destaca que “la preparación más extendida es la que carece de golpes”.

Un breve paseo por los gimnasios de Zaragoza basta para captar lo fuerte que viene pegando el boxeo. Sobre todo, entre las mujeres. “Las modelos lo practican para cuidar su figura y han demostrado que los resultados son inmejorables. De ahí que las jóvenes hayan optado por seguir el ejemplo”, añade Navarro, y celebra que ellas hayan sido clave en el cambio de imagen del boxeo. “Las licencias se han duplicado y también hemos percibido que el boxeo está atrayendo a personas que antes practicaban ‘kick boxing’ u otras artes marciales”, valora, antes de recordar que aún hay quienes conservan el afán por competir.

El boxeo pega fuerte como entrenamiento

Para ellos, para los que desean poner en práctica lo aprendido en las clases, en Zaragoza sigue habiendo siete u ocho gimnasios con ‘ring’. Entre ellos, Kio Box y Kárate Kan, que cuentan con Javi Giménez como entrenador. “Más allá de su cambio de imagen, el boxeo de hoy en día no tiene nada que ver con el de antes. La preparación ha mejorado mucho, a través de nuevas técnicas”, indica Giménez, y ensalza la “fabulosa cantera” que hay en Aragón.

Nombres como el de Adrián Navalón o Belén Muñoz -ambos subcampeones de España en su categoría- sobresalen entre los nuevos talentos de este deporte, y piden a gritos que la Comunidad organice veladas como la que se celebró el pasado 17 de febrero en el pabellón Siglo XXI. “Fue una oportunidad de oro para los jóvenes, que necesitan que se les apoye más”, indica Giménez, refiriéndose a los “150 de euros” que el Gobierno autonómico dio al boxeo el pasado año.

Y es que, a pesar de que la televisión ha vuelto a apostar por la retransmisión de los combates, hay una masa crítica que sigue sin entender los golpes. “Hay numerosos deportes más peligrosos que el boxeo, pero hay quien prefiere no entrar en razón”, concluye Giménez.

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