¿Cómo es convivir con el mejor traductor de inglés del mercado?

¿Cómo es convivir con el mejor traductor de inglés del mercado?

Los padres de los alumnos del Colegio Británico de Aragón encuentran en sus hijos a los mejores correctores cuando se aventuran a hablarles en este idioma, lo que es reflejo de la sólida apuesta por la escolarización real que lleva a cabo el centro.

En el centro se lleva a cabo una amplia inmersión cultural (debates, exposiciones, etc.) en la que se ponen en práctica las lenguas que se aprenden.

El aprendizaje de idiomas es una tendencia al alza. Su importancia a la hora de viajar al exterior, relacionarse con extranjeros o aspirar a acceder a un puesto de trabajo con condiciones dignas es innegable. Aunque cada vez son más las personas que tratan de reforzar su inglés, cuanto más pequeño es el estudiante, más efectiva es la asimilación de esta enseñanza, debido a que este adquiere dichos conocimientos según se desarrolla su estructura cerebral, teniendo que realizar un esfuerzo menor que si lo lleva a cabo a una edad más tardía.

En este sentido, existen diversos centros educativos que tienen muy presente esta circunstancia, entre los que destaca el Colegio Británico de Aragón. Tal es el grado de perfeccionamiento del idioma que se ha conseguido allí, que los padres de los alumnos no tienen que acudir a internet ni a las aplicaciones móviles cuando necesitan traducir algo. El mejor traductor del mercado lo tienen en su propia casa. Los pequeños ya corrigen los errores que cometen sus padres cuando estos se aventuran a hablarles en inglés.

"No hay quien diga delante de él ninguna palabra en inglés, ya que la corrige de inmediato", comenta orgullosa la madre de uno de los estudiantes de Infantil. "Por la noche sueña en inglés y suele decir palabras de cuentos y canciones que escucha en el colegio", explica Marta, progenitora de otro de los niños del colegio. Asimismo, alumnos de ocho años en adelante han resuelto las dificultades comunicativas de sus familiares en viajes al extranjero, desde hacerse entender en el aeropuerto hasta resolver las dudas que les han surgido a la hora de registrarse en los alojamientos.

Como apunta el director del Colegio Británico de Aragón, Miguel Cendegui, esta serie de situaciones “son habituales entre aquellos que apuestan por una escolarización real en lengua inglesa, con profesores nativos que dejan la ‘huella fonológica’ en sus alumnos desde los cuatro meses hasta los cinco años de edad”. “Todo nuestro profesorado en Infantil es nativo: ingleses, americanos, irlandeses, escoceses y hasta un profesor de Isla Reunión que habla tres idiomas. Si a ello unimos que un 90% de la jornada escolar se ofrece en inglés y que solo hay una sesión al día de apoyo al castellano en el lenguaje oral, no es difícil entender cómo nuestros ‘pequeños traductores’ captan la diferencia de sonidos entre cuando les hablan sus profesores o lo hacen sus padres”, afirma Cendegui.

La amplia inmersión cultural que se lleva a cabo en el centro, con actividades como debates, exposiciones o proyectos sociales donde se ponen en práctica las diferentes lenguas que se aprenden (inglés, francés y alemán), el compromiso de implementar 10.150 horas de lengua inglesa en toda la escolarización, los intercambios con Reino Unido, Canadá, Boston, París, Solingen y China, así como una exhaustiva preparación a los exámenes de la Universidad de Cambridge son solo algunos de los factores que explican que los alumnos del Colegio Británico de Aragón sean ‘ciudadanos del mundo’. Personas, en suma, comprometidas, respetuosas y críticas tanto con su aprendizaje como con la sociedad, que, además de no precisar de los traductores más comunes, tienen como objetivos principales aprender, divertirse y disfrutar de un entorno multilingüe.

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