Kase. O apacigua los ánimos y desata nueve días de fiesta

Tras una atronadora pitada al alcalde Santisteve, el pregonero consiguió dar la vuelta a la situación con un mensaje de paz que desbordaba orgullo aragonés.

Momento del chupinazo con el que dan comienzo las fiestas del Pilar 2017.
Guillermo Mestre

Había tensión en el balcón del Ayuntamiento de Zaragoza. Eso no se puede negar. Los pitos llevaban casi una hora sonando bajo la ventana y ni los ediles y ni el pregonero habían asomado todavía la cabeza.

Entonces Labordeta dio un momento de respiro. El 'Canto a la libertad' arrancó a todo volumen antes de que nadie hablase y por un momento pareció que conseguía apaciguar los ánimos haciendo vibrar a un mismo ritmo a toda una plaza del Pilar abarrotada.

De todas formas, el momento crítico aún no había llegado. Ni el concejal de Cultura, Fernando Rivarés, ni el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, lograron alzar la voz por encima de la fortísima pitada que les dedicaron sus vecinos durante los escasos segundos en los que se dirigieron a la plaza. 

Por un momento, pareció que el ambiente enrarecido de estos días iba a impedir escuchar también las palabras del pregonero. Lo que pasa es que no era un pregonero cualquiera. Zaragoza quiere a Kase. O y el rapero supo devolver las aguas a su cauce con un discurso cargado de valores compartidos. 

Kase.O hace rapear a la plaza del Pilar

Javier Ibarra se presentó y su mensaje se  impuso. El cantante hizo participar al público y habló de lo que corresponde en un día como este: de Zaragoza, de sus calles, de sus barrios y de la "gente maravillosa" que vive en esta ciudad. Apeló a los niños, alabó el carácter luchador de la mujer aragonesa y exigió que el amor y el respeto rijan cada acto en estas fiestas. 'No es no', al fin y al cabo. Lo mismo había intentado decir Rivarés, pero difícil será encontrar a algún presente que escuchara sus palabras. 

A estas alturas, el rapero ya tenía a Zaragoza donde quería. El estruendo ahora lo provocaban los cánticos festivos y los aplausos atronadores. Y entonces una sola palabra de Kase. O unió todavía más a la plaza. El cantante hizo gritarla a la masa en repetidas ocasiones. Paz. Paz en contraposición a las guerras y el terror. Paz en honor a los emigrantes e inmigrantes y paz de espíritu para los enfermos y deprimidos. 

Pero aún quedaba el plato fuerte. Faltaba el 'flow'. Ibarra lo había prometido y no se marchó sin darlo. El cantante regaló a la plaza su 'Soy Aragón' con una letra nueva pensada para la ocasión. Su famoso rap se transformó en un homenaje a las Fiestas del Pilar y sus tradiciones y provocó que todos los zaragozanos allí presentes coreasen al unísono "soy aragón" cada vez que se terciaba. 

Y de esta forma el pregón terminó siendo lo que tenía que ser. Un acto festivo que permite preparar los ánimos para nueve días de fiesta y, de paso, hacer alarde de orgullo aragonés. 

Previamente, un pasacalles dedicado al cierzo recorrió el centro de la ciudad, después de que el pregonero de las peñas, El Sevilla, pusiera la nota de humor  para entrar en ambiente y los peñistas desfilaran hacia el corazón de la fiesta. 

En un arranque de fiestas marcado por la ausencia de incidentes, la entrega de las medallas de Oro de la ciudad de Zaragoza a Barcelona y Cambrils y del título de hijos predilectos se celebró con la solemnidad requerida. 

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