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Rotary Club Zaragoza, una 'desconocida' institución que celebra su 95 aniversario reinventándose por la covid

Elena Sabroso es desde julio la segunda mujer en presidir en la capital aragonesa esta institución filantrópica. Fue fundada en Estados Unidos por el empresario Paul Harris a inicios del siglo XX.

Elena Sabroso asumió en julio la Presidencia de Rotary Club Zaragoza. En la imagen, tras la ceremonia de cambio de collares.
R. C. Z.

Una rueda con 24 dientes, seis radios y una ranura de chaveta es su emblema. Cada uno de los engranajes representa a uno de los socios, que juntos hacen que esa rueda gire y avance con el fin último de la "consecución de la paz en el mundo" a través del entendimiento de los pueblos. Nació en Estados Unidos en 1905 de la mano del empresario Paul Harris y hoy está presente en 144 países con 1.200.000 miembros repartidos por todo el planeta. Se trata de Rotary International, una organización filantrópica que cuenta en Aragón con clubes rotarios en las tres capitales de provincia. El primero fue en Zaragoza -el 11 de noviembre de 1925 y tercero de España tras los de Madrid y Barcelona-, que este 2020 ha conmemorado el 95 aniversario de su fundación en medio de la pandemia por la covid-19.

Al frente del Rotary Club Zaragoza está Elena Sabroso, funcionaria de carrera especializada en el desarrollo de programas de inmersión lingüística, que asumió la Presidencia (que rota cada año) el pasado mes de julio convirtiéndose en la segunda mujer que ostenta dicho cargo tras la abogada Mercedes Muro, en 2018. "Somos un equipo y todos aportamos", subraya Sabroso resaltando el trabajo de los miembros del club:22 socios/as (4 féminas), de profesiones liberales(apuestan por la diversidad en aras de enriquecer la perspectiva en la que abordan los temas) y voluntarios.

Fueron hombres con negocios al otro lado del Atlántico quienes expandieron esta red por el mundo y hasta la capital aragonesa llegó de la mano de un grupo de 19 empresarios "inquietos y comprometidos cultural y socialmente", liderados por Santiago Baselga, Francisco Madurga, Alberto Carrión y Miguel Rived. No obstante, su actividad quedó paralizada durante el franquismo y no fue hasta 1983 cuando vivió su segunda fundación.

Acta fundacional de Rotary Club Zaragoza en 1925.
R. C. Z.

Rotary International solo invierte un 4% de su presupuesto en publicidad, lo que explicaría que no sea una institución tan visible como otras. De hecho, que se les conozca más es uno de los objetivos de la nueva presidenta, que ha llegado a oír preguntas como "¿Qué es? ¿Una religión? ¿Masonería?" . "Que bajen los prejuicios que puedan existir y haya un conocimiento real de la actividad y la filosofía de Rotary y del rotario, que es dar de sí antes de pensar en sí y acercarnos a la juventud", señala.

Por ejemplo, no todos sabrán que es la organización que más becas entrega del mundo. O que en 2018, tenían 8.000 estudiantes repartidos por todos continentes dentro del intercambio culturalque desarrollan todos los años (del orden de 4 a 5 en Zaragoza en un curso académico), uno de sus proyectos más destacados. 

Apuesta por las redes sociales

Para dar a conocer más sus proyectos y que la ciudadanía se pueda beneficiar de ellos, Rotary Club Zaragoza trabaja en la actualización de las redes sociales. Ya tienen cuenta en Instagram, Twitter y Facebook y están creando su página web. "Tenemos que abrirnos a la sociedad porque conocernos no sirve de nada si no se puede establecer una alianza para seguir progresando", sostiene la presidenta, que también remite a www.rotary.org o al correo de la institución (rczaragoza@rotary2202.org).

Antes de la crisis sanitaria, sus socios se reunían un día a la semana (los martes por la tarde) en el Gran Hotel de Zaragoza (su sede social). Un encuentro abierto a cualquier persona que esté interesada y que, obligados por el virus, se celebra ahora cada 15 días de forma virtual. También están siendo vía 'online' las conferencias y los eventos para recaudar fondos con los que desarrollar sus programas "solidarios y humanitarios" también se han visto alterados.

Nuevas alternativas obligados por el virus

"La pandemia nos ha afectado muchísimo. Aunque los socios tenemos una cuota sustancial que aporta mucho, no podemos soportar exclusivamente nosotros los gastos de todos los proyectos. Convocamos concursos, cenas solidarias... La crisis sanitaria lo ha cortado, con lo cual están ahora en un paréntesis. Queremos hacer todos los proyectos que podamos reinventándonos y evolucionando; buscar nuevas vías y alternativas que, además, enganchen a los más jóvenes", explica Elena Sabroso.

"La pandemia nos ha afectado muchísimo. Queremos hacer todos los proyectos solidarios y humanitarios que podamos evolucionando"

En ese dar una vuelta para recaudar dinero, echando mano de la imaginación, está el hacer una cena solidaria 'take away' para dotar de wifi y tablets al colegio Cantín y Gamboa con el que colaboran. O el proyecto también educativo que están desarrollando con Atades de fundas higiénicas individuales para guardar las mascarillas, que se pueden adquirir en la droguería José Alfonso o en algunas farmacias. "O 'crowdfunding'. Todo lo que recaudamos se entrega íntegramente a causas humanitarias en general. Tenemos un tejido asociativo solidario fantástico en Zaragoza".

Además, durante estos meses entregaron con la ayuda de voluntarios más de 4.600 pantallas faciales e hidrogel a diversas comarcas y centros asistenciales de la Comunidad. Y también hicieron un acompañamiento telefónico de personas mayores de Zaragoza durante el estado de alarma. "Esta siendo un año muy especial en todos los sentidos y estamos trabajando muchísimo. También estamos haciendo formación interna y actualizando nuestros conocimientos", añade.

En el collar figuran placas con los nombres de todos los presidentes del club y su año de presidencia. Este año por la pandemia el ceremonial del cambio de collares fue simbólico.
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Junto a estos proyectos locales figuran también el Premio de la Paz con el Club francés de Pau (dirigido a estudiantes de Secundaria o Bachillerato), el Premio Internacional Don Bosco de divulgación científica, el Premio a la Excelencia Profesional (el último, pendiente de celebración, ha recaído en Alfonso Soláns), una plantación anual de pinos en Zuera en colaboración la DPZ y un programa de despoblación que quieren desarrollar, entre otros. 

Siete áreas de trabajo

Además, trabajan a nivel distrital e internacional en proyectos centrados en siete áreas (al igual que los locales): promoción de la paz, lucha contra las enfermedades, salud materno-infantil, apoyo a la educación, suministro de agua salubre, protección del medio ambiente y desarrollo de las economías locales. 

"Con Rotary Internacional trabajamos en la vacunación contra la polio. Y la infraestructura que tenemos instalada en el mundo se va a utilizar para vacunar contra el coronavirus. Y a nivel distrital, colaboramos con el Rotary Club de Bilbao en un proyecto en India para crear tanques de agua fresca purificada para colegios", detalla Elena Sabroso, para quien formar parte de esta organización es "una forma de entender la vida". "Sobre todo tenemos valores que llevamos en alta estima: adquirimos un compromiso de alta ética profesional y personal, de honestidad, liderazgo y acción, de servicio y amistad", afirma.

Lo que fue en su día la idea de un empresario estadounidense bien posicionado -social y económicamente- por promover una sociedad más justa ayudando a personas menos favorecidas se ha convertido, más de 100 años después, en una red mundial con más de 35.000 clubes rotarios.

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