"En La Muela estamos casi 800 alumnos en un cole para 400"

Las familias del Gil Tarín siguen reclamando un nuevo centro para dar respuesta a la población. DGA y Ayuntamiento estudian posibles ubicaciones para la infraestructura

"En La Muela estamos casi 800 alumnos en un cole para 400"
Ampa Gil Tarín

El colegio Gil Tarín, de La Muela, tiene 750 alumnos, a pesar de que, tal y como denuncian las familias, se construyó para acoger 400. Este curso, Educación ha tenido que instalar dos aulas prefabricadas –que ocupan escolares de 6º de primaria–, mientras la comunidad educativa sigue ocupando todos los espacios disponibles en el edificio actual, con la vista y la esperanza puesta en un nuevo centro.

"Sobrepasamos con mucho su capacidad. Llevamos bastantes años pidiendo un segundo cole, y siempre se nos ha dado largas. Hemos solicitado una reunión con la directora provincial, pero no hemos tenido respuesta". Héctor Arcuza, padre del consejo escolar, critica que la DGA prevé edificar otro inmueble, pero "no va a estar operativo para el año que viene, así que el problema será dónde ubicar a los niños". La previsión es que en el curso 2019-2020 sean necesarias cinco vías para dar respuesta a los alumnos que entrarían en 1º de infantil.

El Departamento de Educación y el Ayuntamiento de La Muela trabajan para dar una respuesta a las familias. Ambas instituciones se reunieron el 30 de enero para avanzar en la localizacion del nuevo colegio y estudian las posibles ubicaciones para comenzar a elaborar el proyecto del inmueble, que tendrá dos vías. El alcalde, Adrián Tello, recuerda que es el "décimo encuentro" que han mantenido durante este mandato, "aparte de todas las llamadas, correos y conversaciones mantenidas para abordar este tema".

Pero mientras la situación se agrava en el Gil Tarín. La falta de espacio obligó a prohibir a los niños jugar al fútbol y al baloncesto en el patio en el recreo, para facilitar así a convivencia. "En educación física también hay problemas, porque hay horas que coinciden cuatro o cinco grupos en el patio", recuerda Arcuza.

Las aulas originales se dividieron para ganar espacio para los chavales. "Y se han acondicionado todas las clases disponibles: no hay biblioteca, ni sala de ordenadores...". El año pasado se hicieron dos aulas pequeñas, que "ni siquiera pueden cumplir con la ratio establecida, y solo pueden albergar 21 alumnos". El equipo directivo tiene que compartir despacho y la zona destinada al fisioterapeuta es un pequeño hueco debajo de las escaleras.

Por otro lado, el alcalde recuerda que los servicios técnicos siguen trabajando en la ampliación del instituto, planteándose hacer una nueva planta encima de la edificación actual, y así poder ofertar la enseñanza de bachillerato.

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