"La niña que quiera ser princesa que lo sea, pero que nadie le inculque el rosa"

Cuando era pequeña dibujaba a los Mosqueperros, se pasó al manga en la adolescencia y ahora es la autora del mar de flores y pelos al cierzo que inundan las calles de Zaragoza en estos días de fiesta.

Mamen Marcén se convierte en la Pili, la protagonista de su cartel de fiestas ganador del concurso de este año. La guirnalda de flores la ha confeccionado Irene Soria, de la floristería La Moderna, y las margaritas amarillas que aparecen crecieron en el h
Oliver Duch

Zaragoza está hecha de flores cuando llega octubre. Este año, además de las de la Ofrenda, hay claveles y margaritas por todas las calles de la ciudad. Son las flores del cartel ganador de fiestas dibujado con la tinta digital de la zaragozana Mamen Marcén. Mamen ha conseguido convertir en primavera este otoño bien entrado y, aunque los dibujos no huelan, ella quería trasmitir ese sentido que no se percibe bien solo con los ojos: "Quise dibujar el olor de una bocanada de cierzo y flores en un 12 de octubre en plena plaza del Pilar de Zaragoza", dice la autora del cartel. El olfato es el sentido que más conectado está con nuestros recuerdos emocionales y, como dice Mamen Marcén: "Estas Fiestas del Pilar van a ser inolvidables".

Se anuncia el cartel y, con él, llega la polémica. Es un clásico, como comprar Lotería de Navidad o celebrar San Valentín. Es bien conocido que, en este país, todo el mundo sabe fundamentalmente de tres cosas: de arte, de política y de fútbol. Pero este año, ¡pobres opinadores de redes sociales! Detrás del cartón pluma del anónimo concurso del cartel de fiestas, venía una firma de una profesional (desde el flequillo hasta los pies) con buen gusto y con una sólida carrera artística que apoyaba su candidatura. Y eso que, cuando le sonó el teléfono, el día del fallo, y le dijeron desde el Ayuntamiento que había ganado, pidió que por favor se lo repitieran porque no se lo podía creer. Y tras la noticia… el pueblo habla.

La niña que quiera ser princesa que lo sea, pero que nadie le inculque el rosa

Mamen Marcén se convierte en la Pili, la protagonista de su cartel de fiestas ganador del concurso de este año. La guirnalda de flores la ha confeccionado Irene Soria, de la floristería La Moderna, y las margaritas amarillas que aparecen crecieron en el huerto de Marisol y Álvaro en Osera de Ebro

"Por supuesto que tuve algunas críticas sobre mi cartel, pero intentaba que no me afectara. Yo lo he hecho con toda mi buena intención y sé que a todos no les puede gustar y lo acepto, mientras no se metan conmigo, claro. Cuando te presentas inviertes tu tiempo sin saber si vas a ganar o no. De hecho, no me gusta que se critique tampoco cuando gana alguien que no es del gremio. Aunque, para mí, ha sido muy importante que muchos profesionales del sector me dijeran que les había gustado", dice la artista.

Mamen, como buena creativa, también tiene su nombre artístico. Su marca se conoce como Chica con flequillo. El nombre es tan descriptivo como auténtico: "Siempre he llevado flequillo, si me cambio de peinado dejo de ser yo misma. Solo me quito el flequillo cuando me visto de baturra en la Ofrenda y de pequeña también me lo quité una temporada cuando las monjas me lo prohibieron porque jugaba con él constantemente y me despistaba".

Mamen, criada en el Picarral, estudió en el Sagrado Corazón en el Actur y, después de cursar el bachillerato de ciencias sociales, empezó a estudiar Historia del Arte. "A los dos años veía que necesitaba hacer algo más práctico. Me cambie a la Escuela de Diseño, hice diseño de interiores y estuve algunos años trabajando en una multinacional de mobiliario comercial en Cariñena. Ahora soy ‘freeelance’ y, desde que he ganado el concurso del cartel, detrás del ‘Chica con flequillo’ le meto mi nombre: Mamen Marcén", cuenta.

Si hay algo que le gusta a Mamen es crear personajes. En este viaje va de la mano de la protagonista del cartel: la Pili. "Es una chica joven, de entre 18 y 20 años. Está en esa edad en la que se es niña pero se empieza a disfrutar del apogeo de las fiestas y de los conciertos. Si fuera real, la Pili también se vestiría de baturra para salir en la Ofrenda de Flores. Está despeinada porque le da el cierzo y, más que una chica con flequillo, es una con tupé", aclara la autora.

El cartel ha ido más allá de los mupis en este 2018: "He hecho el programa infantil y un amplio material educativo para las aulas. A través de la Pili, hemos llevado a los colegios la historia de 12 mujeres, relacionadas de alguna manera con Aragón, que cuentan su biografía en las aulas", dice la autora.

En estas fiestas tan femeninas, personajes y artista reivindican la figura de la mujer: "Que la temática del Pilar sea a favor de la mujer me gusta, es un año especial. Es bueno que en estas fiestas se ponga el foco en la mujer, no lo veo discriminatorio para el hombre. No es que se critique lo contrario, es darle más protagonismo a lo que ha estado muchas veces en la sombra", apunta Mamen.

Uno de los trabajos gráficos de la autora del cartel se titula ‘Yo no quiero ser princesa’, es un cuento que promueve la igualdad de género: "Yo creo que es bueno que no te impongan un estereotipo. Que la niña que quiera ser princesa lo sea, pero que no te inculquen desde pequeña el color rosa, las princesas, las cocinitas... y al revés igual. Que si a un niño le gusta ser princesa pues que lo sea, será perfecto. Que nadie marque los límites a los pequeños".

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