Un vecino del paseo de Fernando el Católico, noveno caso de muerte en soledad

Un hombre de 62 años que vivía solo ha sido hallado muerto en su vivienda este jueves.

Hallado muerto en su vivienda de Fernando el Católico un hombre de 62 años que vivía solo

Las alarmas saltaron poco antes de las 10.00 de ayer, cuando A. no acudió a su cita habitual con su cuadrilla y el primer café del día en el bar Doga, situado en la esquina del paseo de Fernando el Católico con la calle de Manuel Serrano Sanz.

Preocupados, le llamaron por teléfono, pero no obtuvieron respuesta. Fue entonces cuando varios de sus amigos decidieron ir a su casa, situada en el número 52 del céntrico paseo zaragozano, muy cerca de la cafetería en la que desayunaban todos los días. La cuadrilla llamó insistentemente al telefonillo del quinto piso, en el que A., de 62 años, residía solo desde hace varios años. El hombre tampoco contestó. A los amigos se les ocurrió que podría estar en el supermercado al que acudía a diario a hacer la compra, a tan solo dos portales de su casa, y se presentaron allí para preguntarles a los empleados si lo habían visto. Ante la tercera negativa, los allegados del hombre empezaron a temerse lo peor y echaron mano de un juego de llaves de la vivienda de A. que él mismo les había dado tiempo atrás.

En el descansillo del quinto piso, los peores augurios de la cuadrilla empezaron a tomar forma porque dentro del piso escuchaban la televisión encendida, pero nadie contestaba al otro lado. Antes de abrir la puerta, los amigos del fallecido llamaron a su madre y a su hermana, su familia más cercana, y al 091. Los bomberos en esta ocasión no tuvieron que intervenir para acceder a la vivienda porque la puerta de entrada al piso no estaba bloqueada y la copia de llaves que tenían a mano fue suficiente para entrar.

Dentro de la vivienda encontraron el cuerpo sin vida de A., que según señalaron varios vecinos del bloque, habría muerto tan solo unas horas antes, porque en los últimos días los vecinos le habían visto por las calles del barrio, donde era muy conocido porque solía comprar en los comercios de la zona y acudir casi a diario a tomar café y echar la partida.

El noveno caso este mes

Este vecino del barrio de Universidad se convirtió ayer en la novena persona que vive sola y aparece fallecida en su casa de la capital aragonesa en lo que va de mes. En esta ocasión, el entorno más cercano del fallecido funcionó a la perfección: le echaron de menos y le buscaron, evitando que pasara varios días muerto en su piso, como ha sucedido otras ocasiones.

El elevado número de casos registrado este agosto ha provocado la reacción del Ayuntamiento de Zaragoza y otras instituciones, que estudiarán casos de exclusión entre personas mayores o enfermas que viven solas.

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