¿Quién mide los niveles de polen de Zaragoza?

La Estación de Aerobiología del Colegio Oficial Farmacéuticos de Zaragoza (COFZ) cumplirá 25 años desde que empezó esta labor.

¿Quién mide los niveles de polen de Zaragoza?

De sobra son conocidas las dos estaciones aerobiológicas de la capital aragonesa, encargadas de registrar la presencia de polen en el aire durante los 365 días del año. Una de ellas, situada en 1992 en la terraza de la Policlínica de la Cruz Roja, en la plaza de los Sitios, pertenece a la Red de Colectores de Pólenes de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica.

La otra, ubicada dos años después, se encuentra en un edificio del Gobierno de Aragón cercano a la Puerta del Carmen, y está gestionado por el Colegio de Farmacéuticos como parte de la Red Aerobiológica Española (REA). El pasado 15 de marzo comenzaría la temporada de control diario del polen, que se prolongará hasta el 30 de julio. El resto del año se realiza de manera mensual.

Desde el laboratorio de la farmacia zaragozana Bermejo Valero, ubicada en Avenida Madrid, 285, analizan diariamente el polen que queda adherido en la banda encargada de apresar las partículas de polen durante las 24 horas del día.

“Cada mañana, un técnico del Ayuntamiento nos trae la banda adhesiva, aquí la cortamos y la preparamos para su lectura en el microscopio tanto del tipo de polen, como la cantidad.”, explica Ana María García, una de las farmacéuticas a cargo de esta misión.

Para ello, gracias a una tinción especial que colorea en una especie de púrpura las partículas del polen, y ayudada de un microscopio, García realiza la lectura de una cinta de 4,8 mm de longitud, en la que cada 2 mm se corresponden con una hora. “Al impactar el aire con esta banda impregnada, se quedan las partículas sólidas, entre ellas, el polen. Así contamos el número de granos y hacemos un cálculo para averiguar su presencia por metro cúbico de aire”, añade.

Sin embargo, estos cálculos pueden variar año tras año, ya que, como explica García, la polinización dependerá de factores climatológicos. “Este año podemos prever, por ejemplo, una mayor incidencia de gramíneas debido al número de lluvias, pero esto puede cambiar”, explica. 

“Ahora están acabando de polinizar los cipreses y los chopos, al tiempo que empiezan el pino, la morera y los plátanos, que suelen ser más alergógenos que los anteriores. Este año van con retraso”, afirma la farmacéutica, una de las encargadas de medir los niveles de polen de la ciudad desde hace 24 años.

El calendario de polinización continuará en abril con el roble, y ya, en mayo, con el olivo y la gramínea, dos de los pólenes –sobre todo este último- más agresivos. “La lluvia ha afectado a la presencia de otros pólenes menos molestos como los cipreses o los chopos. Lo que es seguro es que si llueve con abundancia, los niveles de gramínea podrían aumentar en primavera”, explica.

¿Qué forma tiene el polen?

Precisamente una de las cuestiones más curiosas de esta medición es la identificación de cada tipo de polen a través del microscopio, algo que, como explica García, es muy sencillo cuando tienes clara la forma de cada uno: “Por ejemplo, los cipreses tienen forma circular con el centro estrellado, mientras que la gramínea es un círculo perfecto con otro en su interior –como si fuese un ojo-“, asevera.

Uno de los más sorprendentes es el pino, cuya forma recuerda a la silueta del famoso ratón de Disney. “Este polen tiene una parte circular central, y dos que sobresalen que hacen las veces de flotador para favorecer su dispersión por el aire”, añade la farmacéutica.

Gracias a este tipo de estudios, sabemos que los pólenes que ocasionan más incidencias en Aragón son la gramínea, el olivo y la capitana. Además, los resultados de las mediciones aparecen colgados en los paneles informativos y la web del Ayuntamiento de Zaragoza o en el portal del Colegio, “una información que interesa, sobre todo, a quienes sufren estas alergias para que puedan prepararse para afrontarlo”, asegura.

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