Acusan a un jubilado de abusar de una joven delante de sus dos hijos

El fiscal pide año y medio de prisión para el hombre, de 75 años, por abordar a la chica, de 18, en Casetas y someterla a tocamientos.

Acusan a un jubilado de abusar de una joven delante de sus dos hijos
Heraldo.es

Un hombre de 75 años, identificado como Florencio J. M., se sentará próximamente en el banquillo de los acusados como presunto autor de la agresión sexual denunciada por una joven ante la Guardia Civil de Casetas. De hecho, fue en este barrio zaragozano donde supuestamente el jubilado abordó a la víctima, la inmovilizó y comenzó a tocarle los pechos. Según la Fiscalía, que pide año y medio de cárcel para el encausado, todo esto sucedió delante de los dos hijos de la mujer, de dos y tres años.

El ataque se habría producido entre las 11.00 y las 12.00 en una fecha no determinada de la última semana de mayo de 2017. Cuando declaró ante la Benemérita, la víctima explicó que se dirigía hacia el domicilio de su madre en Casetas cuando este hombre la empujó contra la pared, la agarró de los brazos y empezó a manosearla con evidente propósito libidinoso. Se produjo entonces un forcejeo entre ambos que se zanjó cuando la víctima se puso a gritar y su agresor decidió darse a la fuga.

Según las pesquisas de la Guardia Civil, la chica conocía de vista al jubilado porque había coincidido otras veces con él en el autobús que hace el recorrido entre Zaragoza y Casetas. El ministerio Público entiende que aquel día el encausado siguió a la joven tras apearse del autocar con sus pequeños y, cuando esta estaba a punto de llegar al domicilio de su madre, se abalanzó sobre ella y la agredió sexualmente.

Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicitará en el juicio que se prohiba a Florencio J. M. acercarse a menos de 200 metros de la denunciante o comunicarse con ella por cualquier medio durante un periodo de dos años y medio.

La joven, que también está personada en la causa como acusación particular a través del letrado Marco Antonio Navarro, solicita una pena mayor: dos años y medio de prisión. Según el abogado, el encausado había desarrollado cierta obsesión con su clienta, hasta el punto presentarse frente a su domicilio en la capital aragonesa y propiciar los encuentros en el ‘casetero’.

La vio amamantando a su hijo

La primera vez que hablaron, según la denunciante, fue un día que el jubilado le vio amamantando a uno de sus hijos en el autobús y se acercó a ella para ofrecerle dinero. La joven lo rechazó, pero el hombre habría insistido en darle diez euros diciéndole que era "una persona cariñosa". Parece que el encausado también le siguió aquel día por las calles de Casetas, pero no llegó a más. Según la acusación particular, fue al día siguiente cuando se decidió a abordarla en plena calle.

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