Más de 11.000 familias recurrieron en 2017 a las ayudas urgentes para necesidades básicas

Las 34.673 solicitudes registradas suponen un descenso del 3,15% respecto al año anterior. Las prestaciones para alimentación y vivienda fueron las más demandadas.

Un total de 11.028 familias afincadas en la capital aragonesa tuvieron que recurrir el año pasado a las ayudas de urgencia del Ayuntamiento para cubrir algunas de sus necesidades básicas. El dato lo facilitó ayer en la comisión del área la concejal de Derechos Sociales, Luisa Broto, para quien el balance de esta prestación revela la "cronificación de situaciones de precariedad y desigualdad" en la ciudad. Y eso a pesar de que las 34.673 solicitudes registradas en 2017 suponen un descenso del 3,15% respecto al ejercicio anterior.

De todas estas peticiones, el Consistorio dio respuesta a 31.567, el 91% de las presentadas en los últimos doce meses, lo que obligó a un desembolso de 8,9 millones de euros, apenas 100.000 menos de lo que contemplaba la partida, lo que Broto atribuyó a una "acertada proyección presupuestaria por parte de todos". Para este 2018, las cuentas municipales pactadas por la izquierda, que se encuentran en fase de tramitación, recogen un incremento de 400.000 euros, hasta los 9,4 millones.

Las más de 11.000 familias beneficiarias recibieron, de media, 2,86 ayudas cada una, por un valor de 282 euros, una cifra levemente superior a la del año anterior (273 euros). La edil de ZEC resaltó que el 20% de los hogares recibieron más de cuatro prestaciones, lo que a su juicio ahonda en el diagnóstico de la cronificación de los casos de pobreza. En este sentido, desde el Gobierno recordaron que en 2015 se eliminó la restricción que hasta entonces impedía obtener más de cuatro ayudas al año.

Por ello, Broto destacó que "la celeridad de los trámites hace que esta sea una de las medidas más ágiles" del Ayuntamiento a la hora de dar respuesta a las demandas y necesidades ciudadanas.

Crecen las ayudas sanitarias

En cuanto al tipo de necesidad a satisfacer con este programa de ayudas urgentes, la alimentación y la vivienda volvieron a ser las más demandadas, según el balance anual presentado ayer a los grupos municipales. Las solicitudes para hacer frente a la compra de comida suponen el 51,5% del total de peticiones, y el 43% del importe concedido por el área de Derechos Sociales. En total se registraron 17.885 demandas, un 1,8% más que en 2016, y se otorgaron 16.597. El importe medio en este apartado se situó en 231 euros.

En cuanto al alquiler de un piso, el número de beneficiarios se redujo un 12,3%, al pasar de 5.338 a 4.681. En este caso, la dotación económica media a cada familia ascendió a 492 euros.

También es destacable el volumen de peticiones para hacer frente a los gastos de electricidad, un total de 3.454, aunque en este caso la cifra cae un 15%. Las familias reciben de media por parte del Ayuntamiento 148 euros para hacer frente a la factura de la luz. Mejor dotadas están las ayudas para el comedor escolar, que el año pasado alcanzaron de media los 374 euros por beneficiario. En este caso, los expedientes aumentaron un 5,5% hasta las 1.383 solicitudes.

Finalmente, del balance anual del programa se desprende que las ayudas sanitarias son las que más crecieron. Por ejemplo, las prestaciones para cubrir gastos de gafas y similares pasaron de 723 a 818. En la misma línea, también se incrementaron las que buscaban sufragar la factura del dentista, al registrarse 914 peticiones, 74 más que el año anterior. El equipamiento del hogar o los servicios de guardería también mostraron un alza de los expedientes.

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