Una cesta de la compra ecológica en Tarazona

El Grupo de Consumo Moncayo lleva varios años mostrando su apoyo a productores locales para realizar un consumo de cercanía y responsable.

Algunos de los integrantes del grupo, con los productos que consumen.
Nora Bermejo

Desde 2015, una treintena de familias de la comarca de Tarazona hacen sus compras de forma diferente. Integran el Grupo de Consumo Moncayo, cuyo objetivo es consumir producto local, de cercanía, y ecológico en la medida de lo posible.

"El producto que tenemos en nuestra comarca, o en zonas cercanas, muchas veces no se consigue en las tiendas. En vez de traer alimentos de otros sitios muy lejanos, que recorren muchos kilómetros y generan una huella de carbono muy fuerte ecológicamente, hacemos pedidos conjuntos a los productores locales", explica Marta Pérez, una de las integrantes de este colectivo.

Cada familia se encarga de un alimento en concreto, realiza el pedido de forma periódica, lo recoge en su casa y gestiona el reparto en su propio domicilio. "La cesta de la compra de mi casa tiene ahora productos mucho más ecológicos, más sanos, y además estamos apoyando a la economía local, que es muy importante", añade Pérez. Y es que ese es también un punto fundamental para ellos: el tener un compromiso con el pequeño agricultor, que de esta forma sabe que su trabajo tiene una salida asegurada. "Ponemos en valor lo que tenemos aquí mismo y creo que al final es bueno para todos", recalca esta componente del grupo.

La lista de la compra es amplia y variada: miel, aceite, vino, cremas, jabones, cerveza, frutas, verduras, pasta ecológica, mermeladas, frutos secos, conservas, quesos… "Queremos que la gente vea y compruebe la calidad del producto que nosotros consumimos. Es el artículo de toda la vida que a veces es difícil encontrar en los establecimientos en los que compramos habitualmente", añade Silvia Molero, compañera del colectivo.

Una vuelta a lo tradicional

Esta forma de consumo supone una vuelta a lo tradicional, tanto en el momento de la compra como a la hora de elaborar algunos productos. "La industria agroalimentaria nos ha llevado a consumir un producto muy industrializado, muy mecanizado y nos ha hecho olvidar un poco lo que tenemos al lado, que se ha hecho toda la vida y es muy sencillo, pero muy sano, natural, y nos sienta mucho mejor. Son todo ventajas", asegura Marta Pérez.

Desde el Grupo de Consumo Moncayo consideran que es necesario pararse a reflexionar ante el consumo actual. "Si cada vez que consumimos algo nos preguntáramos cuál es el origen de ese producto y los kilómetros que ha recorrido para llegar a nosotros, quizás actuaríamos de otra manera", afirma otro colaborador. Ellos mismos se muestran satisfechos con la evolución que ha seguido su iniciativa. "Nos juntamos sin ningún tipo de pretensión gente con las mismas inquietudes", recuerda Pérez. Este tipo de colectivos son habituales en las grandes ciudades. En Zaragoza, por ejemplo, se agrupan por barrios."Nosotros además queremos realizar tareas de sensibilización para potenciar lo que tenemos aquí", subraya Marta Pérez.

Dentro de estas actividades, destaca su participación en la I Feria de la Tierra del Moncayo o la organización de unas Jornadas de Consumo Responsable y de Cercanía, que ya han celebrado su tercera edición. De esta forma, este grupo continúa con la labor iniciada por el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (Cerai) que estuvo varios meses desarrollando un completo programa de concienciación de consumo local en la comarca de Tarazona y el Moncayo.

El grupo está abierto a nuevos participantes. Las personas interesadas pueden asistir a una de sus habituales reuniones para conocer mejor su funcionamiento.

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