Un tercer premio se queda en Alagón
Toni Galán

El Sorteo de Navidad repartió ayer en Aragón cerca de 27 millones de euros. Hasta siete de los 13 grandes premios dejaron un buen pellizco en algún punto de la Comunidad, una lluvia de millones que caló especialmente en Alagón, donde tocaron 22,5, y en Jaca, que se adjudicó una serie del Gordo (cuatro millones).

Zaragoza fue esta vez la provincia más agraciada, ya que sumó 22.835.000 euros, según la delegación de Loterías del Estado en Aragón. Menos suerte tuvo Teruel, donde todos los grandes premios pasaron de largo.

Los primeros minutos fueron de vértigo. En apenas una hora, la Comunidad ya había cantado parte de un segundo premio, de un tercero y de dos quintos. Los primeros en hacerlo fueron quienes habían comprado lotería a la Asociación de la Tercera Edad de Alagón. Allí, el 06914 dejó nada menos que 22,5 millones, cifra que corresponde a 45 series. El premio, según explicaron en la propia localidad, fue muy repartido, ya que se vendió en 1.800 participaciones de cinco euros.

El local de la asociación se convirtió en un ir y venir de vecinos. Motivos no faltaban, ya que el 06914 también había sido vendido en municipios aledaños. Aunque buena parte de los agraciados eran ya jubilados, familias enteras se dieron cita allí para celebrar, llevaran o no número, que la suerte había sonreído a Alagón.

Alegra a raudales en Alagn

La alegría también se contagió a la administración número 1 de la localidad de la que salieron las 45 series. Su responsable admitió ser ya una toda veterana, ya que en 2009 había repartido un quinto premio y en 2014, un cuarto, de ahí que dijese estar totalmente preparada para dar el Gordo. Pasadas las 10.00 empezó a correr el cava y fueron muchos los que empezaron a imaginar qué harían con tanto dinero. No en vano, muchas personas llevaban dos o más participaciones.

En Jaca, la fiesta no fue menor. La razón: la localidad se había adjudicado un buen pellizco de El Gordo. Los diez décimos (400.000 euros cada uno) se vendieron en la administración número 2, aunque la identidad de los agraciados sigue siendo todo un misterio.

En Zaragoza, la calle de Delicias dio la campanada. La administración número 41, según le consta a la delegación de Loterías, vendió por terminal un décimo del 51244, número que corresponde al segundo premio. Su responsable, Miguel Ángel Núñez, no daba un pellizco así desde 2004, por lo que la celebración era ayer doble. No faltaron, por tanto, el cava, las ya típicas camisetas y los carteles que anunciaban semejante logro.

La alegría, en todo caso, no se ciñó a Jaca, Alagón y Zaragoza. También hubo premios, aunque más testimoniales en Cariñena, Gallur, Fraga, Benabarre o Barbastro, entre otros puntos. Especialmente bien se portaron los quintos premios, ya que tocaron, en mayor o menor medida, cuatro de los ocho sorteados.

La administración del número 56 de la avenida de César Augusto fue la primera en cantar uno. Entregó una serie del 58808, a razón de 6.000 euros por décimo. La misma cantidad repartió la del número 11 de la calle de Don Jaime gracias al 05431. Mención aparte merece el repartido 22253, con premiados tanto en Zaragoza como en Huesca. En la capital otro pellizco en la estación de Delicias. Aquí, el trasiego de viajeros hace imposible saber si los agraciados eran o no de Zaragoza.

Ningún cuarto premio

El 00580, uno de los patitos feos del sorteo por su cantidad de ceros, también se portó. Resultaron premiados un total de tres décimos: dos en Zaragoza capital (12.000 euros) y uno en Bayúbar (6.000). Peor estuvieron los cuartos premios –los que más tardaron en salir–, ya que no se acordaron en absoluto de Aragón. El 61207, el último en cantarse, se vendió íntegramente en Candas (Asturias).Fueron, no obstante, una excepción, ya que tanto los tres primeros como los quintos rozaron, de un modo u otro, la Comunidad.

Aunque los agraciados prefirieron no destacar, a quienes se acercaban hasta las administraciones agraciadas les resultaba imposible no fantasear... "¡Ay, quién pillara esos 12.500 euros para tapar agujeros", se oyó en los alrededores de la calles de Delicias. Otros, en cambio, se decantaban por la típica vuelta al mundo. La mayoría, no obstante, se conformaban con la salud y se reservaban el derecho de ‘revancha’ de cara al sorteo de El Niño.

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