La línea 60 no convence y los usuarios añoran la 45

La puesta en marcha del servicio, que conecta el barrio de Santa Isabel con la plaza de Mozart, ha llegado con tres meses de retraso según lo previsto y los vecinos lamentan que su recorrido no concluya en el centro de la ciudad.

Santa Isabel estrena su línea 60 de autobús
José Miguel Marco

La línea 60 de los autobuses urbanos de Zaragoza, que conecta Santa Isabel con la plaza de Mozart, cumple una semana en funcionamiento y rodeada por la polémica. Los vecinos del barrio llevaban desde 2013 reclamando una segunda línea que se sumara a la 32 desde que se suprimió el trayecto del autobús 45, pero ahora denuncian que “lo que necesitábamos era un servicio complementario, no que se solape como está sucediendo”, apunta Carmina Alconchel, usuaria habitual del transporte público.

El Ayuntamiento de Zaragoza se comprometió a implantar en septiembre la línea 60 a modo de lanzadera, pero los tres meses de demora del servicio han molestado a los vecinos, que no entienden “cómo en otros barrios se dan más prisa a la hora de incorporar mejoras, nosotros ya pensábamos que lo de la 60 era una utopía”, lamenta José Carrillo, residente de Santa Isabel. Para poner en marcha la línea se han suprimido tres unidades del 32 que el Consistorio prometió reemplazar con la llegada de la nueva remesa de autobuses. Uno se repondría a finales de 2017 y los otros dos en 2018, hasta recuperar los 17 vehículos asignados a esa línea, pero Carrillo insiste en que “eso solo hubiera sido viable si el autobús 60 hubiera empezado a circular en septiembre y no a finales de año”.

Jesús Fon, portavoz de la plataforma por la segunda línea de autobús en Santa Isabel, siempre ha manifestado que “el trayecto propuesto de unir el barrio con la plaza de Mozart no nos soluciona nada”. Aunque el Ayuntamiento recuerda que allí es posible enlazar con autobuses que conectan con varios puntos de la ciudad (21, 28, 32, 39, 44, 50 y las dos circulares), los vecinos añoran su desaparecida línea 45, que llegaba hasta el centro de la ciudad, e insisten en que necesitan “una que nos conecte con el tranvía, la Universidad o el hospital Royo Villanova”.

Para algunos, la solución pasa  por ampliar el recorrido del autobús 21, que actualmente parte del barrio Oliver y finaliza en la plaza de Mozart, pero esta propuesta ya fue aprobada en 2015y terminó por no ser ejecutada al constatar el coste que suponía alargar los kilómetros del servicio. Los miembros de la plataforma a favor de la segunda línea en Santa Isabel coinciden en que la puesta en marcha del 60 “es un apaño” con el que tenían la esperanza de lograr frecuencias más estables en recorridos más cortos, “pero por el momento, ni eso”, insisten.

Twitter está sirviendo de desahogo para el vecindario de Santa Isabel, donde expresa su sentir respecto a la nueva línea y saca a la luz las deficiencias del servicio. La principal queja es el solapamiento de los autobuses 60 y 32, algo que Alconchel esperaba que fuera “cosa del primer día”, pero asegura que lo ha visto a lo largo de toda la primera semana. Los que se lo toman con humor aprovechan la red para preguntarle a Teresa Artigas, concejala de Movilidad del Ayuntamiento, “qué tal va la línea 92. Léase 32+60, lo digo porque como van juntas…” , y añaden que el servicio “es útil si llegas 15 segundos tarde a la parada”, distancia que separa ambos autobuses.

Muchos usuarios coinciden en que lo que hay que hacer para mejorar la movilidad de Santa Isabel es “que la línea 32 funcione de manera regular, con una frecuencia aceptable y sin huecos” y prescindir de la 60, porque “desde un principio estaba claro que iban a solaparse, salen del mismo sitio y circulan por el mismo recorrido, ya existieron líneas similares de apoyo como la 128 y la 141 y se eliminaron porque se solapaban y al hacer solo una parte del trayecto no tenían apenas uso”.

Las frecuencias también están en el punto de mira de los vecinos, quienes aseguran que “se prometieron 10 minutos de espera en días laborales y 15 en fin de semana, y sin embargo se han establecido frecuencias de 12 y 30 minutos respectivamente”.  De este modo, insisten en que “si el 32 era desesperante, el 60 es un ataque al respeto de los usuarios de esta zona”.

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