Ayuda urgente para salvar el crucero de Abarrós

El Ayuntamiento de Luna pide a la DPZ apoyo económico para recuperar la cruz situada en la entrada a la localidad junto a la bifurcación de la carretera a El Frago y el camino del Molino.

Ayuda urgente para salvar el crucero de Abarrós

En el entorno de la localidad zaragozan de Luna, en las Cinco Villas, se encuentran 10 cruces y cruceros, unas pequeñas construcciones empleadas para señalar algún acontecimiento y marcar intersecciones, respectivamente. Los hay por todo Aragón. Algunos han desaparecido o están a punto de hacerlo y, en el mejor de los casos, han sido restaurados.

Una de estas señalizaciones arquitectónicas es el crucero de Abarrós, también conocido como cruz Alta o del Molino, situado en la entrada a la localidad junto a la bifurcación de la carretera a El Frago y el camino del Molino, y que lleva inscrita la fecha de 1680.

“Varios de estos elementos están muy deteriorados pero en el caso del crucero de Abarrós, que está prácticamente entero, hace tiempo que lo queremos restaurar. Desde haces varios años venimos solicitando a la DPZ los fondos necesarios para hacerlo y ahora es más urgente que nunca. Con las últimas lluvias el crucero corre peligro poque la tierra se ha desprendido bajo él y además se encuentra junto a un terraplén”, explica la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Luna, María Luisa Arasco.

En las Cinco Villas existen un centenar de cruces, cruceros y peirones, tres elementos que, aunque pueda parecerlo, no son lo mismo. El ejeano José Ramón Gaspar ha documentado en el libro recién publicado ‘Cruces, cruceros y peirones en las Cinco Villas de Aragón’ estas pequeñas obras arquitectónicas presentes en la comarca zaragozana, un trabajo de investigación que ha desarrollado durante una década.

En el caso de los peirones, se trata de monolitos que contienen una pequeña hornacina en la que se venera a un santo, y que en las Cinco Villas se localizan en 4 puntos: Piedratajada, Farasdués, Valpalmas y, en Tauste, entre las ermitas del Santo Sepulcro y San Antonio de Padua, donde existe un conjunto de 14 peirones que forman las estaciones del viacrucis.

Las intersecciones de caminos y las poblaciones se marcaban con un crucero o cruz de término, compuesto por una grada de 3 o 4 escalones, una basa donde se apoyaba el fuste y una cruz de piedra o de hierro en su terminación. Por otra parte, la función de las cruces era señalar un hito o acontecimiento y, a diferencia de los peirones, no disponen de capilla.

Además del crucero de Abarrós, en Luna están los de Mingalé, Montlora, Mosén Pablo, Paúles, Valdecabañas, Cruz Baja, Santía, Cruz de Monreal y Cruz de Paúles. Otros cruceros de importancia en la comarca cincovillesa son los de Sos, Ardisa o el de San Severo, en Luesia, situado en la entrada junto al camino que conducía hasta Malpica y Asín, y que data del siglo XV.

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