El sistema antiniebla de Zaragoza permite aterrizar a cincuenta aviones

Este verano se puso en marcha el ILS (Instrumental Landing System) categoría II/III, que permite operar en condiciones de baja visibilidad.

Nuevo sistema para operar con niebla en el Aeropuerto de Zaragoza
Francisco Jiménez

La niebla registrada durante el último mes ha batido los recórd de los últimos años. Ejemplo de ello es que en el aeropuerto de Zaragoza ha habido 16 días con niebla espesa (que impide la visibilidad a menos de un kilómetro de distancia), lo que supone un importante incremento de los 7,1 días que se registraron de media en los últimos 30 años. Además, en otras 11 jornadas ha habido neblina (la visibilidad es difícil a menos de 10 kilómetros), sumando un total de 27 días con nieblas más o menos estables.


Hasta hace un año, esto hubiera supuesto un grave problema para el aeropuerto de la capital aragonesa y los viajeros que lo utilizan para desplazarse. Sin embargo, la instalación este verano del ILS (Instrumental Landing System) categoría II/III, que permite operar en condiciones de baja visibilidad, prácticamente nula, a aeronaves certificadas para este tipo de operaciones, ha solucionado buena parte de los problemas existentes.


Según los datos facilitados por Aena, si no se contara con este nuevo dispositivo, durante el mes de diciembre se hubieran tenido que desviar un total de 49 aviones. Una veintena de ellos serían de pasajeros (casi 5.500 personas se hubieran visto afectadas), otros 27 eran de carga (con más de 2.200 toneladas transportadas), un vuelo privado y otro de la escuela de Huesca. No hay que olvidar que esta es una de las épocas de más tránsito de aviones de pasajeros debido al puente de la Constitución y a la Navidad, cuando muchos aragoneses vuelven a casa. Además, el año pasado se programaron dos vuelos chárter a las islas para Nochevieja. 


Desde que en octubre comenzaran los días de niebla, el aeropuerto de Zaragoza ha podido recibir 63 aeronaves que en otras condiciones no hubieran podido aterrizar: 26 de pasajeros, 35 de carga, un vuelo privado y otro de la escuela de Huesca.


Los nuevos equipos instalados facilitan la aproximación y aterrizaje de precisión definiendo la trayectoria de descenso de una aeronave con niebla o nubes bajas. La categoría II/III, la máxima existente, permite que las aeronaves aterricen con un alcance visual de pista inferior a 200 metros y un techo de nubes entre 0 y 30 metros.

 

Funcionamiento del ILS

Según anunció en su día Aena, el ILS es un sofisticado sistema que emite señales radioeléctricas a los aviones para permitirles tomar tierra, dándoles información totalmente fiable, sin visibilidad vertical por causa de niebla o nubes bajas.


El ILS envía dos señales. Una senda de descenso que guía al piloto para que mantenga su ángulo de pendiente de aproximación y, un localizador, que le dirige indicándole posibles desviaciones laterales respecto al eje de pista.


A pesar de que su puesta en marcha estaba prevista para principios de 2015, diversas exigencias del Ministerio de Defensa y las adecuaciones necesarias en el aeropuerto han provocado que finalmente la instalación se retesara más de un año. 

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