Una de las entradas a Gallur se reabrirá después de cinco años tras rellenar una sima

La inversión es de 240.000 euros y se financia con una ayuda de la DPZ.

Una de las entradas a Gallur se reabrirá después de cinco años tras rellenar una sima
N. Barceló

Uno de los accesos a Gallur, que ha permanecido cerrado los últimos cinco años, se reabrirá cuando finalicen las obras que se están ejecutando para rellenar una sima.

De esta manera, a mediados del próximo mes de febrero podrá restablecerse el tráfico en la entrada a esta localidad de la Ribera Alta del Ebro por la VP-24. La semana pasada comenzaron los trabajos para reparar la sima que ha mantenido cerrada la vía desde hace cinco años. El progresivo hundimiento del terreno y la aparición de grietas obligaron a interrumpir el paso por motivos de seguridad por ese punto concreto del casco urbano. El deterioro de la zona se ha visto agravado poniendo incluso en peligro la integridad de las edificaciones próximas.


La inversión que se realizará para completar este proyecto alcanza los 240.000 euros, que el Ayuntamiento de Gallur financiará mediante una ayuda de la Diputación de Zaragoza.


Durante todo este tiempo, la zona afectada ha permanecido vallada y señalizada por su proximidad al casco urbano. "Con el tiempo se aprecia que el deterioro ha sido creciente y el agrietamiento se ha ido acusando", apuntó la alcaldesa del municipio zaragozano, Yolanda Salvatierra.


La regidora agradeció la colaboración de la institución provincial para elaborar estas obras. Su aportación económica "hará posible reabrir este camino, que es el más utilizado por los vecinos y por agricultores como acceso a fincas y también por la empresa conservera que está próxima a la zona afectada".

 

Demolición del pavimento

La empresa Sumelzo es la encargada de realizar los trabajos que tienen un plazo estimado de tres meses y que se han iniciado con la demolición del pavimento. La obra permitirá asegurar el terreno, rellenando parte de la sima de modo que la estabilidad de las edificaciones próximas quede garantizada y pueda ser restablecido el tráfico rodado.


El proyecto contempla la inyección de mortero de baja movilidad hasta una cota que puede alcanzar los 18 metros de profundidad y la construcción de un terraplén reforzado, tanto en el sentido longitudinal de la calle como en sentido transversal.

La superficie tratada comprende un total de 1.500 metros cuadrados y el volumen de excavación es de 4.225 metros cúbicos.


El proyecto de la obra ha sido redactado por el Área de Cooperación e Infraestructuras de la Diputación Provincial de Zaragoza. El proceso de deterioro de este vial ya obligó a realizar una intervención en 2005.


El estudio realizado advierte de la existencia de una dolina de colapso que tiene su origen en la naturaleza del suelo. La proximidad del río Ebro, unida a las aportaciones de agua procedentes del Canal Imperial, hace que la zona sea susceptible de ser erosionada y fácilmente socavable.

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