Las grandes superficies tienden la mano al comercio de Zaragoza para abrir los domingos

Una franquicia se instala en la calle Alfonso sin límite de cierre y reaviva el debate en el sector.

Las grandes superficies tienden la mano al comercio de Zaragoza para abrir los domingos
I.M.

Casi dos años han pasado desde la puesta en marcha de la denominada zona de afluencia turística, que permite a cualquier comercio -independientemente de su tamaño- abrir de lunes a domingo dentro de un área delimitada. En el caso de Zaragoza, el Casco Histórico rodeado por el Coso. Pero poco o nada ha cambiado desde entonces.


Las asociaciones de pequeños comerciantes mantienen su postura, y rechazan abrir en festivo por “falta de rentabilidad”, mientras las grandes superficies, que sí querrían tener esta opción, se quejan de quedar excluidos y “perder clientes”.


De fondo, la discusión se mueve entre la sostenibilidad económica de un sector que presenta las peores cifras de ventas del país en los últimos meses y los hábitos de compra de vecinos y turistas, que se encuentran los días de ocio con la inmensa mayoría de las persianas bajadas.


Y justo ahora, en plenas Fiestas del Pilar, con la capital aragonesa más poblada que nunca, un comercio de entidad ha decidido dar un golpe sobre la mesa. Se trata de Alehop, una tienda de regalos perteneciente a una cadena de franquicias a nivel nacional que acaba de abrir sus puertas en plena calle Alfonso, epicentro del debate, con la plena convicción de no cerrar ningún domingo del año.


“Todas las tiendas de la cadena que están en zonas turísticas abren los domingos”, explica Jorge Sañudo, responsable llegado de Madrid para poner en marcha este establecimiento en Zaragoza. La filosofía la tienen clara: “Tenemos que adaptarnos a los clientes y no al revés”, asegura.


Además, Sañudo incide en los beneficios económicos de esta política. “Hemos empezado con nueve empleados, mientras que en las tiendas donde no abrimos los domingos tenemos menos, por lo que así generamos más puestos de trabajo”, reconoce. El primer domingo que abrieron fue el pasado 5 de octubre, ya con la ciudad en fiestas, y confirma que las ventas “fueron muy bien”.


Sin embargo, desde la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza (ECOS) no comparten esta visión. Su presidente, José Antonio Pueyo, recuerda que “mayor número de horas de apertura significan más costes, que en un escenario de crisis no se ven compensados con los ingresos adicionales”. De hecho, asegura que “zonas como Madrid donde tienen libertad total de apertura en festivos no logran mejorar sus ratios de ventas y empleo en el sector comercial”.


Además, rechaza la opinión que critica la falta de adaptación por parte de los comerciantes. “El comercio siempre ha sabido adecuarse a las preferencias de los consumidores adaptando el horario de aperturas al horario de tráficos peatonales y de días de mayores compras. Si no se abren más horas es porque no es rentable para dichos empresarios de comercio”, sentencia.


En Aragón, son pocos los municipios que se han adherido a la denominación de zona de afluencia turística. Entre ellos se encuentran Albarracín, Caspe, Daroca, Graus o Illueca. Mientras, en el resto del país más ciudades se van sumando a esta iniciativa del Gobierno, como Ávila o León.

 

Los centros comerciales, a la expectativa

Paradójicamente, son aquellos empresarios que sí desearían abrir en domingo quienes lo tienen vetado. Es el caso de las grandes superficies y centros comerciales, que en los últimos años se han convertido en polo de atracción para compradores incluso llegados de otras comunidades.


“Mientras el consumo en los comercios de Aragón es el que más cae del país, nosotros crecemos un 35% gracias a los clientes que nos vienen de fuera”, observa Salvador Arenere, director de Comunicación de Puerto Venecia.


Desde este centro comercial consideran que abriendo los domingos “se solucionaría parte del problema del consumo” y “se incentivaría la contratación” por lo que apuestan por tender la mano al comercio tradicional del centro mediante “sinergias que nos permitan crecer juntos”. En este sentido, aseguran que solo en Puerto Venecia “se crearían 800 nuevos empleos y se consolidarían los que ya existen”.


Además, “muchos de nuestros clientes vienen a comprar los sábados y si abriéramos los domingos se quedarían a hacer noche, lo que beneficiaría al sector hotelero de la ciudad”, comenta Arenere.

 

Menos cierres

En cualquier caso, el comercio zaragozano sigue viviendo momentos difíciles. Pese a que ha frenado la sangría de cierres de los últimos años, los datos de consumo continúan siendo de los peores del país. Además, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre los años 2008 y 2011 el comercio al por menor de Aragón perdió 7.000 puestos de trabajo, y desde entonces el número de desempleados tampoco ha dejado de caer.

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