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Huesca

Comerciantes y vecinos se quejan del exceso de vehículos en la calle de Barbastro

La vía es utilizada como zona de carga y descarga por los obreros de la calle de Zaragoza.

Javier Sánchez Blasco. Huesca Actualizada 17/09/2013 a las 15:59
Calle de Barbastro, donde pueden verse camiones y contáiners estacionadosJ. S.


Las obras del párquin de San Antonio han concluido, pero los camiones, contáiners y otros vehículos de la construcción siguen ocupando a diario gran parte de la calzada de la calle de Barbastro, perpendicular a esta. Se trata, en esta ocasión, de parte de los vehículos que participan en las obras de reconstrucción de Casa Coll, en la vecina calle de Zaragoza, donde no les resulta posible operar. Los vecinos y comerciantes de la zona siguen así conviviendo con el polvo, el ruido y las maniobras de vehículos de gran tamaño, desde que en noviembre de 2011 dieran comienzo los trabajos en el aparcamiento (que concluyeron en agosto de este año) y en verano de 2012, en el inmueble antes mencionado.

“Después de 23 meses de obras en la calle de San Antonio, que hemos visto aquí de todo, resulta que ahora las labores de carga y descarga de las obras de Casa Coll las siguen haciendo aquí, lo cual no entendemos, ya que se trata de una obra privada y no pública”, asegura Fernando Canudo, desde la franquicia de Adolfo Domínguez de la calle de Barbastro. Como asegura, después de casi dos años, se encuentran ya “cansados de riesgos, polvo y todo lo que conlleva que entren por aquí camiones y similares, no de forma constante, pero sí en muchísimas ocasiones”, asegura Francisco. Les esperan después, como explica, otros tres meses de obras pertenecientes al Plan de Movilidad del Ayuntamiento. “Durante ese tiempo se harán trabajos como el cambio de tuberías, pero si queda más remedio, bienvenido sea para el futuro. Pero claro, mientras tanto sí que es una molestia”, afirma el comerciante.

“Ahora hay menos camiones, pero los dos años que han durado las obras de la plaza esto era un sin vivir, no se podía entrar ni salir por ningún sitio”, comenta Javier, uno de los vecinos de esta calle de la capital oscense. “Y ahora, que han terminado el aparcamiento y la plaza y que ha quedado fenomenal, siguen las obras en la calle de Zaragoza”, comenta este vecino. Pide a los constructores “que carguen y descarguen en su calle”. “Si fuese obra pública, es otra cuestión, todas las calles son públicas. Pero si es obra privada, que lo hagan allí. Es así de sencillo”, asegura este vecino.

Tras el mostrador de otro de los comercios de esta vía, la papelería BM, tienen la esperanza puesta en la llegada de la peatonalización a esta calle, con lo que se permitirá el paso, tan solo, a vehículos autorizados. “Aquí, cuando aparca una furgoneta o un camión pequeño, se deja de ver la fachada de la tienda, por lo que nos va a beneficiar. Nos iremos habitando poco a poco con los cambios. No hay problema”, asegura Balbi Carrión, desde este establecimiento. Asegura que han notado también el fin de las obras en la plaza. “Cuando abrimos en mayo, todavía había obras en la plaza y la gente no pasaba, ahora es al contrario”, afirma.

“Queremos colaborar con los vecinos”

Por otra parte, fuentes de Obearagón, la empresa encargadaza de la rehabilitación de Casa Coll, han asegurado que las obras se encuentran ya en su recta final y que en principio, “si no hay ningún imprevisto, estará acabada para finales del mes que viene”. La firma se ocupa así de abonar el correspondiente canon municipal por ocupación de la vía, donde realizan, además de las labores de carga y descarga, la de almacenamiento de materiales. “Desde nuestra empresa siempre se ha intentando minimizar las afecciones a comerciantes y vecinos y estamos dispuestos a colaborar con ellos en lo que nos sea posible”, afirman desde Obearagón.




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