Conceden protección internacional a un joven ucraniano que llegó a Huesca huyendo de la guerra

La Audiencia Nacional atiende la petición en base a un informe del hospital San Jorge que constató que sufre un un trastorno mental grave por las vivencias del conflicto

Nacionalistas ucranianos participan en una manifestación en la que demandan romper las relaciones diplomáticas con Rusia frente al edificio del Parlamento, en Kiev
EFE/ Sergey Dolzhenko

La Audiencia Nacional ha concedido la protección subsidiaria internacional a un joven ucraniano de 34 años que llegó a Huesca, de la mano de su madre, con un trastorno mental grave por la situación que había vivido durante la guerra separatista en el este de su país, un conflicto que se cobró más de 10.000 vidas, 2.500 de ellas de civiles.

El Ministerio del Interior rechazó en un primer momento su petición en base a un informe desfavorable de la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio. Pero la representación legal del joven recurrió a la Audiencia Nacional pidiendo que se le reconociera el derecho de asilo, la protección subsidiaria y, en último término, la permanencia en España por razones humanitarias.

La madre del joven, que vivía en Huesca, fue a buscarlo a Ucrania por la situación que estaba viviendo en su país, donde "estaba todo el tiempo escondido ya que a sus alrededores estallaban bombas continuamente y mucha gente joven como él había desaparecido", dijo. Además temía que en caso de regresar, podría "desaparecer o morir". También relató que el edificio donde vivía no tenía cristales por las bombas ni tenía nada para comer y que por la calle "veía muertos".

La Audiencia Nacional basa su resolución en que la información aportada por distintos organismos internacionales (Acnur, Amnistía Internacional, el Subcomité para la Prevención de la Tortura...) le lleva a concluir que en Ucrania se sigue viviendo un conflicto armado entre fuerzas separatistas y gubernamentales, pese al acuerdo de alto el fuego firmado en 2015, y que se desarrolla en la zona este del país, precisamente de donde procedía este joven (Donetsk), "que a día de hoy no se encuentra pacificada ni segura", subraya el tribunal.

Además, la sentencia recoge un informe psiquiátrico del hospital San Jorge de Huesca que constató "la presencia de síntomas psicóticos (alucinaciones y delirios) con probable contenido paranoide, aunque no fáciles de explorar en detalle por las dificultades idiomáticas". Su sospecha inicial fue que sufría un trastorno esquizofreniforme "sin duda agravado o desencadenado por las vivencias traumáticas vividas recientemente en el conflicto ucraniano, altamente estresante para una personalidad frágil psíquicamente". Y de hecho, instauraron un tratamiento antipsicótico. Por ello, aconsejaron que el paciente siguiera permaneciendo en el país y recibiendo el tratamiento más adecuado para su trastorno.

Así las cosas, y ante la situación de "vulnerabilidad y desprotección" que sufriría en caso de ser devuelto a Ucrania, el tribunal considera que procede otorgarle la protección internacional.

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