'La burreta' esquiva las obras del Casco arropada por cientos de ramos

Unos 150 cofrades de una docena de hermandades se unieron al desfile, algo más corto que de costumbre.

El paso de 'La burreta' avanzando por el nuevo itinerario que partía de la calle Las Cortes.
Javier Navarro

Arropada por cientos de oscenses, muchos de ellos niños y niñas, ‘La burreta’ abrió este domingo el ciclo de procesiones de la Semana Santa de Huesca por las empedradas calles del Casco. Esta vez el recorrido fue más corto ya que tuvo que esquivar las obras de la plaza Lizana (que van a obligar a modificar el itinerario de otras dos procesiones y del desfile de Romanos). Aun así, el sol, la agradable temperatura y la tregua del viento, dieron brillo al tradicional desfile del Domingo de Ramos, recuperado en 2011.

A las 11.00 en punto, el vicario de la diócesis, Nicolás López, bendijo los estandartes de todas las cofradías de la ciudad en la plaza de la Catedral. Y luego fue el turno de las palmas y ramas de olivo repletas de dulces que agitaban los más pequeños. A todos ellos y a sus acompañantes les invitó a sumarse a la procesión para rememorar juntos "la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén".

La cruz parroquial encabezó un desfile con 150 miembros de una docena de cofradías, la agrupación de tambores del Cristo del Perdón y unos 35 niños del Coro de Hebreos. "A pesar de que el domingo por la tarde aún anunciaban alguna probabilidad de lluvia, ha salido todo bien y ha habido bastante afluencia de público. De hecho, cada año va a más porque al participar los niños vienen familias al completo", valoró Fernando Laliena, prior de la cofradía de San José y Santa Ana. Ya por la noche fue el turno de la procesión del Cristo de los Gitanos y este lunes saldrán El Cenáculo (21.00) y El Prendimiento (23.00).

El paso ‘La burreta’ o del gremio de carpinteros también protagonizó el Domingo de Ramos de Barbastro. Salió de la Catedral para realizar una parada en la plaza del Mercado, donde se bendijeron las palmas y olivos. Y por la  tarde, la lluvia permitió la salida de una de las procesiones más recientes, la de Las Tres Caídas.

En Monzón la procesión de Jesús entrando en Jerusalén cobró mayor realismo con un cofrade caracterizado del Mesías que recorrió con un burro la ruta entre la plaza Mayor y la de San Juan.

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