La moda de teñirse el pelo con barro

En Aragón encontramos más de medio centenar de salones de belleza en los que se utilizan barros y óleos para aplicar coloración natural al cabello.

Barros para teñir el pelo

Teñirse es una de las actividades más cotidianas y de los servicios más habituales en cualquier peluquería del mundo. En los últimos años, con el auge de los tratamientos naturales y la necesidad de alejarse de una serie de productos y sustancias químicas que, en según qué casos, producen irritaciones, picores y otro tipo de reacciones alérgicas, varias marcas han optado por diseñar sus propias líneas de producto naturales, como Aveda, L'Oréal o Wella.

Una de las marcas de cosmética natural más conocidas en nuestro país es Secretos del Agua, que además de sumarse a esta alternativa de los tintes clásicos, cuenta con una base 100% aragonesa. “Nuestro objetivo es llevar a cabo una transformación hacia a una belleza real, consciente, saludable, que nace del interior”, explica Esther Segura, directora de Formación de la marca.

“Contamos con un sistema pionero en coloración del cabello sin agresión, que cubre canas y respeta el manto ácido del cuero cabelludo”, añade. Se trata de Neo, una colección de barros y pigmentos al óleo para dar color al cabello sin dañarlo, respetando su estructura natural y mejorando su fibra. Se trata de la primera cosmética natural que transmite información celular a través del agua, pero no de cualquier lugar, sino de un paraje natural de Aragón, en concreto del Binaced (Huesca) donde ubican su finca ecológica.

“Escogimos Binaced por la calidad y pureza de su agua, era importante que nuestro cultivo se regara con agua no clorada y procedente del Pirineo”, reivindica Segura. En la finca cultivan y recolectan gran parte de los activos botánicos que forman parte de estos barros y óleos colorantes. “Llevamos a cabo procesos biodinámicos, al igual que los procesos de fabricación respetamos los ciclos lunares y medimos los niveles energéticos de máxima eficacia de nuestras plantas”, añade.

Pero ¿por qué surge esta cosmética alternativa precisamente ahora? En su opinión, debido al abuso en cuanto al uso de cosméticos a base de derivados del petróleo y siliconas que han comenzado a pasarnos factura. “El efecto secundario que provoca en nuestra piel es el no reconocimiento, aunque el petróleo viene la naturaleza, del fondo de la tierra, es una sustancia muy oclusiva”, asevera.

Entre sus atributos, no altera la naturaleza del cabello, ni daña la cutícula –aportando un aspecto sano y saludable-, consigue transformar las canas en una suerte de mechas con brillo propio y permite recuperar las tonalidades perdidas por el paso del tiempo. ¿El contrapunto? El precio es más elevado que si se opta por un tinte tradicional, puesto que su proceso de elaboración es más complejo.

Actualmente, Secretos del Agua cuenta con más de 800 salones de belleza distribuidos por toda España, de los cuales 55 se ubican en Aragón. La gran mayoría en la capital aragonesa. Uno de los primeros en sumarse a la moda de la coloración vegetal fue 3D peluquería, ubicada en el 58 de vía Universitas y dirigida por June Galve, peluquera desde hace 18 años. “Conocí esta línea de productos en 2011 y no tardé en cambiar mi producto habitual”, afirma.

Sin embargo, y a pesar del ‘boom’ que está viviendo esta alternativa, asegura que los principios fueron muy complicados. “Cuando se trata de imagen personal y cambias lo que le gusta a la gente, se asusta. Mucha clientela se fue pero vino otra y ahora no paramos de crecer por el boca a boca. Cuando la gente lo prueba no quiere otra cosa”, asegura la zaragozana.

En su opinión, cada vez somos más conscientes de las consecuencias de estar en contacto con tantas sustancias químicas, porque el cuerpo se queja. “Es como ponerse una bolsa de plástico en la cabeza. El pelo no se queja, pero se cae, surgen picores y alopecias, dermatitis… nos manda señales de que algo va mal”, indica. En cuanto al precio de este servicio, asegura que se encuentra entre los 35 y 80 euros, dependiendo del tipo de salón, la ciudad y el color.

‘La pelu’ de Benasque

Hasta ‘La pelu’ de Benasque, de Anastasia Ortega, más conocida por todos como La Paca, se dirigen clientas de varias partes de España para recibir este tratamiento natural. Desde hace 5 años, esta zaragozana que decidió mudarse a la montaña para estar cerca de una de sus pasiones, dio un giro a la profesión de toda su vida adaptándose a las nuevas demandas del mercado y optando por un tipo de productos más naturales, no solo para las personas si no para el entorno. “Tenemos dos centros, éste y el de Castejón de Sos, y cada vez hay una mayor demanda”, garantiza.

La peluquera asegura que aporta colores más luminosos, con un producto 100% natural –si hablamos de los barros, cuya gama de colores es mucho más limitada- o casi –si hacemos referencia a los óleos, cuya base tiene algo de química pero logra todos los colores que hay en el mercado. “La sensación que tengo tras aplicar este producto es que vuelves a tener el pelo de una niña. No se rompe, está más fuerte y con brillo”, afirma Ortega. En el caso de su centro, el precio por la coloración con barros oscila entre los 60 y 70 euros y 40 o 50 los óleos.

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