La Azaft, 40 años a toda máquina y de viaje a Teruel en el Tren Azul

La Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft) celebra su cuarenta aniversario con un trayecto entre Casetas y Teruel por las vías del Ferrocarril Central Aragón

El Tren Azul
Mikel Quintana

Se podría decir que sus socios nunca se sienten extraños en un tren, que su ilusión también viaja en tranvía, o cualquier otro símil cinematográfico porque la historia de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (Azaft) es, sin duda, de película. Este año cumple su cuarenta aniversario y lo celebra de mejor manera posible: con un viaje en el Tren Azul por las vías del Ferrocarril Central de Aragón que partirá el 23 de marzo, a las 8.30, desde Casetas, con destino a Teruel (llegada a las 12.55).

La Azaft viaja de nuevo la capital turolense en una jornada en la que se ha programado un recorrido -libre- por la ciudad y una visita guiada a la estación y la sede de la Asociación Turolense de Amigos del Ferrocarril (ATAF). El tren de regreso saldrá a las 17.15 con llegada prevista a Casetas a las 20.32 (precio del billete, 40 euros; 35 para socios de Azaft, Unión de Radioaficionados de Zaragoza -URZ- y ATAF) y también se ha habilitado la posibilidad de comprar un billete donativo -‘Fila 0’- para colaborar con el mantenimiento del Tren Azul.

En este viaje conmemorativo, la Unión de Radioaficionados de Zaragoza (URZ) se une a las celebraciones de Azaft en la I Jornada ‘Tren y Radio’ e instalará sus equipos dentro del convoy para que durante el trayecto se pueda activar el indicativo especial EG2AFZ (Eco Golf Dos Amigos del Ferrocarril de Zaragoza), que permitirá realizar el seguimiento del Tren Azul para quienes no viajen en él y difundir la actividad de Azaft.

“Como novedad, en este viaje la composición del Tren Azul crece con los dos nuevos vehículos que hemos puesto a punto técnicamente tras una restauración en la que se han invertido 50.000 euros: el coche salón ZZ-1601 y el coche restaurante WR-2747”, explica el presidente de la asociación Carlos Abadías.

A estos vehículos les acompañarán los tradicionales del Tren Azul: el coche estafeta P3-3067 con el museo postal, el DGCT-1529 con plazas sentadas, el coche restaurante WR-3567, que además de las plazas sentadas tendrá servicio de bar durante todo el trayecto, y los coches camas YFt-4648 y T2-5423 en posición día.

Entre las actividades que la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril tiene previstas para conmemorar su aniversario el presidente de Azaft menciona algunas novedades como la nueva imagen de su logotipo, la publicación de un calendario con fotografías históricas, un viaje a la Puebla de Híjar en el Tren del Tambor, la participación en unas jornadas sobre patrimonio industrial en Casetas, en abril, o un encuentro con directores de museos ferroviarios de toda España que tendrá lugar en octubre.

Desde la asociación se espera que esta reunión marque la génesis del futuro museo del ferrocarril, “un proyecto cada vez más al alcance tras 40 años de trabajo para preservar el patrimonio ferroviario en Aragón y conseguir nuestros sueño: que se nos conozca”, expresa Abadías.

Patrimonio Cultural Aragonés

La Azaft comenzó su actividad en 1979, cuando un grupo de aficionados al ferrocarril se juntó para impulsar y fomentar el modelismo ferroviario. En aquellos inicios, José María Valero se unió al equipo de la asociación y promovió la recopilación de varios de los vehículos históricos que actualmente posee la asociación, en cuya conservación y recuperación trabajan más de 200 voluntarios.

La colección figura como bien inventariado del Patrimonio Cultural Aragonés y ronda los 90 vehículos. Medio centenar de ellos se guarda en Canfranc; el resto, se reubicó en Casetas a partir del 2000 debido a la construcción de la Estación de Delicias, en Zaragoza, donde habían estado hasta entonces.

Los vehículos de la Azaft son, principalmente, coches de viajeros que datan de la primera mitad del siglo XX y también cuenta con modelos fabricados por la empresa Carde y Escoriaza -actual CAF- así como otros de la Compañía Internacional de Coches Cama, propietaria del Orient Express, que datan de las décadas del 20 y 30 del pasado siglo.

Además de coches, la asociación también ha recuperado las locomotoras de vapor de Endesa Baldwin 130 Aragón (EE. UU. 1920) y Jung 242T Escatrón (Alemania, 1953), así como las locomotoras eléctricas de Renfe 1005 (España, 1927) y 7702 (Inglaterra, 1952).

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