La falta de lluvias deja en el aire la campaña de setas en Aragón

Tras un mes de septiembre de cosecha temprana y abundante, la sequía y el cierzo han interrumpido la recogida. Pero en las zonas húmedas o de tormentas se pueden encontrar buenos ejemplares.

Senderuela
Luis Ballester

Todo apuntaba a que la temporada de setas sería este año histórica en Aragón, tras una primavera más húmeda de lo normal y un verano de abundantes tormentas, pero la climatología es siempre imprevisible y septiembre ha resultado más seco de lo esperado. "La verdad es que estamos mirando el cielo a ver si llueve, porque ahora hay muy poco que cosechar", destaca Pedro Blanco, de la Sociedad Micológica Turolense y guía en las jornadas que organiza la comarca de Gúdar-Javalambre. "Tanto la sierra de Albarracín como la de Gúdar han notado esta falta de lluvias y tras florecer los micelios, las setas se han secado y muchas de las que se ven están agusanadas". También en el Moncayo se ha notado una notable caída en la cosecha de setas, debido al fuerte cierzo de los últimos días. Y en Canfranc, donde comienzan mañana sus jornadas micológicas, el monte está también demasiado seco, por lo que es difícil encontrar ejemplares. Eso sí, los expertos micólogos advierten de que depende de la zona y que hay localidades como Muniesa (Teruel), donde se pueden encontrar muchos ejemplares. "Depende de si ha habido tormentas, del impacto del cierzo, de si ha llovido todavía estos últimos días...", destacan.

Como es tradicional, en octubre se multiplican las jornadas micológicas por todo Aragón. Este fin de semana tienen lugar en Valdelinares (Teruel) y Canfranc (Huesca); del 6 al 14 de octubre, en los Pinares de Rodeno (Donarque, Teruel). Del 12 al 14 de octubre, se elebra la VIII Feria de Setas y las XIX Jornadas Micologicas de Jaca (Huesca) y el 20 de octubre tendrán lugar en Formiche Alto (Teruel). El 20 y 21 las jornadas se celebran en Gúdar (Teruel) y en Zaragoza, y el último fin de semana de mes tendrán lugar ne Albarracín, Calomarde y Tramacastilla (sierra de Albarracín, en Teruel), Beceite (Teruel) y Ayerbe (Huesca). 

Un parón en la cosecha

En zonas como San Martín de la Virgen de Moncayo (Zaragoza) reconocen que la climatología ha sido adversa, pero están tranquilos. "Nuestras setas son siempre tardías, solo hay que ver que las jornadas las hemos programado desde el 1 al 4 de noviembre. Ha habido años que incluso las hemos cogido en diciembre o enero", destaca Javier Cortés desde la Asociación Micológica de la localidad zaragozana. "Y hay muchos rincones donde encontrar setas. Y muchos paseos con los que disfrutar, además".

En Huesca también se ha notado ese parón, que esperan que sea momentáneo. Según destacan en Canfranc, "llevamos ya un par de semanas sin llover, lo que ha secado bastante el monte. Pero hay suficientes ejemplares para disfrutar de la jornada este fin de semana. Por seis euros y acompañados por el guía los visitantes podrán descubrir rincones donde abundan las setas", asegura Loreto García Pérez, concejal de Turismo de la localidad oscense.

Todos coinciden en que esta temporada ha sido atípica porque la producción se adelantó varias semanas. Es el caso de la comarca del Sobrarbe. Desde la Asociación de Empresarios turísticos de la comarca, Paz Agraz señala que "el parón ha sido en las últimas dos semanas, después de una época muy buena. Sobre todo tuvimos una producción impresionante a finales de agosto, gracias a las lluvias que hubo. Los seteros pudieron disfrutar en los restaurantes de las setas antes de lo normal y las jornadas de Chistau, que tuvieron lugar la semana pasada, fueron un éxito". También se adelantó hasta 4 semanas la cosecha en las sierras de Teruel. En palabras de Pedro Blanco, "hacía tiempo que no comíamos boletus a finales de agosto, cuando la floración de tremenda".

Etiquetas