Unas mentes de récord

Paula Grima e Iván Calvo, de 7 y 11 años, competirán en el mundial de cálculo que se celebrará en Rusia el domingo 22. 

Imagen de Iván Calvo que posa con el trofeo de campeón de Aragón de cálculo en el nivel 9. A la derecha, Paula Grima mientras hace ejercicios del programa Aloha mental arithmetic.

Rapidez, agilidad mental y pasión por los números. Estas son algunas de las cualidades necesarias para ser un ‘as’ en cálculo mental como Paula Grima e Iván Calvo, los zaragozanos de los colegios María Rosa Molas y Tomás Alvira, que intentarán conseguir el título de campeón mundial de cálculo que se celebra en Moscú (Rusia) el domingo 22.

Los únicos instrumentos con los que contarán serán su mente y un ábaco -la calculadora y otras herramientas de cálculo están prohibidas- y frente a ellos unas hojas de papel con 70 cálculos que tendrán que resolver en menos de 5 minutos. Lo que quiere decir, que serán poco más de 4 segundos para cada operación. Paula e Iván se suman a la comitiva de 31 españoles que irán a Rusia, donde se enfrentarán a otros 600 niños de hasta 16 países diferentes. Estos chavales tienen entre 5 y 13 años y son alumnos del programa educativo Aloha mental arithmetic que se imparte en todo el mundo y que entrena capacidades intelectuales. No solo se trabaja desarrollando el cálculo mental, sino también la atención, la concentración, la memoria fotográfica...

A pesar de su corta edad, Paula Grima, de siete años, es una mini calculadora humana, puesto que desde 3º de infantil está apuntada a este programa. En su centro educativo no es una de las actividades extraescolares y, por ello, durante el curso escolar acude a la academia de esta empresa todos los viernes dos horas. Gracias a esta rutina matemática se ha ganado un pasaje de avión a Moscú para disputar el campeonato mundial de cálculo mental. Ahora, esta niña entrena todos los días, según explica su madre, Elena Osés, recrean cómo será la competición con las 70 operaciones y la cuenta atrás del reloj.

En su nivel hace sumas, restas y multiplicaciones, estas últimas las ha aprendido en este plan, antes incluso que en su propio colegio. “Lo que más me gustan son las restas”, apunta la pequeña. Aunque el ábaco es su fiel compañero, en ocasiones prescinde de él: “las operaciones pequeñas las hago mentalmente”, señala. Su madre indica que Paula está muy contenta de participar en esta competición: “Es la primera vez que va a un campeonato mundial y está muy motivada”. Además, aprovecharán el viaje para hacer turismo y comprar un peluche típico de este país, que la pequeña demanda desde que se enteró de su destino. 

El campeón de Aragón quiere serlo del mundo

Por su parte, a Iván Calvo de 11 años le gusta mucho el fútbol, por ello ha seguido de cerca el mundial de este deporte que se celebraba en el mismo país en el que él debutará en una competición a nivel mundial. "A ver si gano", comenta el chaval con optimismo, quien quiere colocar este trofeo junto a su copa de Campeón de Cálculo de Aragón del nivel 9. En estos cinco años de experiencia con este programa matemático ha aprendido varios trucos y algunos los puede confesar: "Me imagino en mi cabeza el ábaco", admite el chico. Esta imagen, que le aparece involuntariamente, le permite hacer las operaciones en menor tiempo. En su caso, el nivel de complejidad es bastante elevado con raíces cuadradas y multiplicaciones de varias cifras. 

Aunque todavía le quedan unos años para decidir a qué quiere dedicarse -en septiembre empezará 1º de la ESO- ahora tiene claro que tendrá relación con las matemáticas. 

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