Las primarias tensionan al PP-Aragón y debilitan el liderazgo de Beamonte

Vaquero señala que la dirección decidirá si se vota a Soraya o Casado y, a la vez, que se respetará la opción de los afiliados.

La secretaria general del PP-Aragón, Mar Vaquero, valoró este viernes los resultados en Aragón.
José Miguel Marco

Las primarias han agravado las tensiones internas en el PP-Aragón, además de debilitar el liderazgo de su presidente, Luis María Beamonte. Aunque el comité de dirección pactó su neutralidad en el proceso, la realidad es que el aparato apostó de forma decidida por la candidatura de la secretaria general, María Dolores Cospedal y no logró desbancar a la de Pablo Casado, la preferida por el 39% de la militancia que se inscribió para votar en Aragón. Distintos cargos públicos subrayaron que el hecho de que el vicesecretario de Comunicación sacara tres puntos a Cospedal en el conjunto de Aragón y se impusiera en las provincias de Huesca y Teruel es una demostración de que la cúpula regional "no controla el territorio".

Igualmente, incidieron en que evidencia un debilitamiento del liderazgo de Beamonte, ya que solo pudo imponerse en su feudo, Zaragoza capital y provincia. Por si fuera poco, destacados dirigentes lo achacaron a las "presiones" de la estructura para que se impusiera la secretaria general del PP. Este extremo es negado de forma categórica desde la dirección.

Otros destacados miembros pusieron el énfasis en que las primarias han radiografiado a un partido "abierto en canal" en Aragón: Pablo Casado obtuvo 712 votos (39%) frente a los 654 de Cospedal (36%) y los 419 (23%) de la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Y añadieron que la situación está agravada por el "nulo pulso" en numerosas comarcas, en las que solo han llegado a votar un puñado de afiliados. De hecho, los 1.827 afiliados que llegaron a participar en las primarias del pasado jueves representan poco más de un 9% de la militancia total en Aragón. "En algunas zonas han pasado de participar hasta los ediles y los consejeros comarcales, lo cual es una síntoma de nuestra preocupante situación interna", manifestaron.

La postura oficial

La valoración oficial de los resultados ha recaído este viernes en la secretaria general en Aragón, Mar Vaquero, quien hizo un discurso muy distinto al lanzar un mensaje de "unidad" que, a su juicio, debe enriquecer la "diversidad y pluralidad" para que el proceso de elección del líder nacional, que se resolverá entre los días 20 y 21 entre Soraya y Casado, saque "lo mejor del PP".

Vaquero ha manifestado que el comité de dirección deberá reunirse previamente para decidir a cuál de los dos candidatos respaldan los 117 compromisarios de Aragón. Y lo dijo antes de apostillar que los compromisarios representarán la voluntad de los afiliados. "Sabemos que, conociendo cuál ha sido la voluntad de los afiliados, llevarán ese mensaje al congreso", dijo sin querer pronunciar el nombre de Casado, ganador de las primarias en Aragón, frente a la voluntad demostrada por el conjunto de la militancia nacional, que apostó por Sáenz de Santamaría.

Sus palabras no dejaron indiferente a miembros relevantes del partido, como el exsecretario de Estado Roberto Bermúdez de Castro, estrecho colaborador de Soraya y que este viernes ha asegurado que votará "en conciencia" y no en bloque lo que decidida la cúpula. Lo mismo harán otros compromisarios oscenses, por lo que la representación aragonesa acudirá fracturada.

De hecho, varios miembros del comité de dirección han señalado que se pretende retrasar al máximo la reunión con el objetivo de "serenar los ánimos" y esperar a que se despeje la situación nacional antes de mover ficha. "Demorarla hasta finales de la próxima semana o principios de la siguiente es una posición conservadora que nos viene bien ante el enfrentamiento interno", añadieron.

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