Las carreteras de Aragón se cobran 25 vidas en los seis primeros meses del año

Las cifras reflejan un repunte en el número de víctimas mortales respecto a 2017, cuando hubo un fallecido menos en el mismo periodo. 

Este fin de semana no se registró ninguna víctima mortal en las carreteras de Aragón.
José Miguel Marco

La primera operación salida del verano se ha cerrado en Aragón sin víctimas mortales ni problemas destacables en las carreteras, salvo los causados este domingo por las tormentas en algunas vías que se vieron obstaculizadas por caída de árboles y ramas.

Sin embargo, Aragón comienza el mes de julio con un aumento del número de fallecidos respecto al mismo periodo del año anterior. Las cifras reflejan que entre el 1 de enero y el 28 de junio de 2017 fueron 24 las personas que murieron en las carreteras de la Comunidad, mientras que en 2018 son ya 25 los fallecidos.

Se puede argumentar que el repunte es ligero, pero si se tienen en cuenta los datos de años inmediatamente anteriores se constata una preocupante tendencia al alza. Solo cabe recordar que el balance de víctimas del mismo periodo de 2016 fue de 14 víctimas mortales. No obstante, 2016 es el año en que se registró la cifra más baja de víctimas mortales en Aragón desde que existen los registros históricos de la Dirección General de Tráfico. De hecho, 2017 se cerró con 59 fallecidos, cuatro más que el periodo anterior. 

Por meses, en 2018, febrero y junio han sido los que más fallecidos han registrado, con seis cada uno y le sigue mayo, con cinco. El resto se han producido entre tres y cuatro víctimas mortales cada uno.

La última persona en engrosar esta triste lista ha sido el joven de Graus Ismael García, que cayó con su vehículo al río Ésera el pasado 23 de junio y cuyo cadáver ha sido recuperado este lunes.

En abril, una mujer de 39 años también perdió la vida en un accidente parecido ocurrido en Chiprana. La conductora llevaba un Opel Corsa que, tras colisionar con la parte delantera de un autobús, salió despedido y cayó por puente del Regallo al Ebro. En este caso, los buceadores de la Guardia Civil lograron rescatar su cuerpo tres horas después en el fondo del cauce. 

Además, hubo tres siniestros que se cobraron la vida de seis personas. Uno de los más graves se produjo el 4 de febrero en la A-23, a la altura de Paniza. El mal tiempo y la niebla favorecieron una colisión múltiple en la que fallecieron una mujer de 32 años y su bebé de tan solo cuatro meses que viajaban en un todoterreno.

El otro ocurrió el 28 de febrero en una recta de la carretera A-1234, cerca de Binaced. Allí murieron una vecina de Osso de Cinca y el médico de Binéfar que se dirigía al consultorio de la localidad del bajo Cinca.

El tercero más penoso por el número de fallecidos en un mismo percance ocurrió el pasado 18 de mayo en la carretera A-224 que une Albalate del Arzobispo con la vecina localidad de Urrea de Gaén. Las víctimas fueron dos mujeres, madre e hija, de 80 y 58 años, respectivamente. Eran las ocupantes del único coche que se vio implicado en el siniestro y que acabó precipitándose a una acequia junto a la carretera.

Además, el 21 de junio dos camioneros perdieron la vida en sendos accidentes ocurridos en Candasnos y Calatayud en las carreteras N-II –en su tramo sin desdoblar y largamente reivindicado- y la A-2.

En España, los seis primeros meses de 2018 se han saldado con un total de 520 fallecidos en las carreteras españolas, 30 víctimas menos que en el primer semestre de 2017, cuando se contabilizaban 550 fallecidos, según datos provisionales a 24 horas de la Dirección General de Tráfico (DGT).

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