Cinco escapadas para disfrutar con niños menores de 10 años

Viajar con los más pequeños de la casa incentiva su pasión por la cultura, por la historia y por descubrir qué hay más allá de la televisión. 

Un visitante fotografía la nueva reproducción de un Tastavinsaurus y un Baryonyx luchando entre sí en Dinópolis Teruel.
Jorge Escudero

No hay nada como viajar para descubrir e incentivar el conocimiento sobre otras culturas, la historia y la naturaleza. Motivar a los más pequeños en este sentido es fundamental para su desarrollo. A la hora de elegir el destino, es recomendable tener en cuenta la edad de los niños y ser conscientes de la dificultad de encontrar un plan que agrade a todo el mundo y de que también es bueno que los niños se aburran de vez en cuando. Estas siete propuestas son recomendables para disfrutar con niños antes de que cumplan 10 años, sin renunciar a que tus hijos vayan a los museos

  1. Dinópolis: Territorio Dinópolis, que superó la pasada temporada los 174.000 visitantes, encandila a pequeños y a mayores. En este centro se puede realizar un viaje en el tiempo y retroceder millones de años para conocer a los habitantes de aquel entonces: los dinosaurios. Las maquetas de estas criaturas a tamaño real y las diferentes atracciones ofrecen una jornada asombrosa para toda la familia. 
  2. Ordesa: una visita obligada en Aragón es el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Además, la experiencia cambia según la época del año en la que lo visites. En este entorno se pueden realizar diversos paseos y descubrir la naturaleza en estado puro. El senderismo es una excusa para reforzar la convivencia familiar aunque hay que tener claves para superar con éxito una excursión a la montaña con niños.
  3. Atapuerca: en la provincia de Burgos se encuentra el yacimiento de Atapuerca, donde los niños podrán conocer cómo habitaban los hombres primitivos adentrándose en las mismas cuevas que estaban llenas de vida hace millones de años. Además podrán observar sedimentos fósiles y disfrutar del entorno natural de la sierra en la que se encuentra. 
  4. Bosque de Oma:  también conocido como Bosque Pintado o Encantado, este espacio, mitad natural, mitad arte, es obra del escultor Agustín Ibarrola. El espacio se encuentra en Vizcaya y permite jugar con la perspectiva ya que el artista realizó pinturas sobre los troncos de los árboles que solo son visibles desde posiciones determinadas. 
  5. La Ruta de las Caras: esta particular senda se encuentra en el municipio conquense de Buendía y es una propuesta perfecta para las familias más aventureras gracias a la ruta por los pinares del Pantano de Buendía. A lo largo del recorrido, de aproximadamente una hora, se pueden encontrar un total de 18 esculturas talladas en la roca. 
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