El Ayuntamiento de Tarazona ultima la recuperación de la escombrera de La Luesa

La inversión prevista para llevar a cabo el proyecto asciende a 300.000 euros.

El Ayuntamiento de Tarazona ultima la recuperación de la escombrera de La Luesa
N.B.

El Ayuntamiento de Tarazona quiere que el 2018 sea el año en el que la escombrera de La Luesa quede definitivamente cerrada y con la zona en vías de recuperación.

Hace un par de años se clausuró la escombrera, y se iniciaron acciones disuasorias para evitar nuevos desechos incontrolados en estos terrenos y cumplir las normativas autonómicas y estatales en materia de residuos y suelos contaminados. “Ahora que tenemos alternativas con el punto limpio y alguna iniciativa privada que hay en la ciudad para los restos de la construcción, estamos trabajando en las tareas de clausura total”, explica la concejal de Residuos, Ana Calvo.

Se han invertido 12.000 euros en la redacción del proyecto, un documento que está a punto de finalizar y que explicará “cómo va a quedar finalmente esta zona y cómo se va a conseguir que no se viertan aquí residuos”. “Conlleva una serie de medidas topográficas y de ingeniería para hacer estudios previos de cómo está el terreno actualmente y cómo tendrá que quedar en el futuro, los sustratos que se tienen que aportar y la restauración paisajística que se lleve a cabo… es un documento técnico que tendremos en las próximas semanas”, confirma la edil turiasonense.

Será a partir del año que viene cuando el Consistorio comience a ejecutar este plan que permitirá recuperar medioambiental y paisajísticamente La Luesa. La inversión, prevista en el presupuesto municipal, asciende a unos 300.000 euros. “Es bastante elevado, y se hará bien con fondos propios o con la financiación que se consiga, pero la idea es ejecutarlo lo antes posible”, asegura Calvo, aunque a lo mejor la última fase, “la de restauración paisajística que igual conlleva la plantación de algunas especies autóctonas, se podría llevar a cabo más adelante, pero el resto debe hacerse en una sola fase”.

Al mismo tiempo, el Consistorio ha invertido otros 20.000 euros en una serie de acciones complementarias. “Se trata del vallado de la zona, la retirada de los elementos más peligrosos y sobre todo de los que puedan ser susceptibles de ser transportados por el aire, para evitar que todo se extienda y que quede en su sitio de una manera más ordenada y más limpia”, continúa Ana Calvo.

Tal y como avisan los letreros, arrojar desechos ya no está permitido. Agentes forestales del Ayuntamiento y del Seprona vigilan la zona e interponen las sanciones correspondientes.

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