La recogida de la oliva se adelanta en la comarca por la sequía

Los agricultores confían en que la cosecha de este año sea casi "un 300% superior a la del año pasado, que fue catastrófica".

La recogida de la oliva se adelanta en la comarca por la sequía
N. B.

La campaña de recogida de la oliva en la comarca de Tarazona y el Moncayo se ha adelantado bastante este año a causa de la sequía. Los agricultores pueden llevar ya sus cosechas a la Cooperativa Agraria San Atilano, donde acaban de empezar a pesar pero estiman que se recuperará la producción con respecto a la mala campaña anterior.

En esta sociedad empezaron este jueves la campaña. “Con bastante antelación respecto a estos últimos años, porque la oliva estaba algo adelantada”, dice Bautista Sánchez, de la Cooperativa. En cuanto a las expectativas de cosecha, parece que será una campaña normal para la zona. “Eso supone que será casi un 300% más que la del año pasado, que fue catastrófica. Veníamos de una muy buena, pero este año no creemos que se llegue eso”, opina Sánchez.

La sequía está influyendo en el cultivo. “Ha hecho que se haya adelantado la cosecha y en principio, también les ha quitado algo de peso, pero pensamos que no ha sido una cosa muy grave”, relatan desde la Cooperativa.

Ahora toca esperar que la meteorología respete la época de recogida, “que haya un tiempo seco, soleado y sin aire”, aunque “para el cereal y el resto de cultivos, sería mejor todo lo contrario, tiene que llover porque la situación está bastante mal”.

Por su parte, en el trujal La Verónica de Tarazona llevan ya días con faena, la campaña de la oliva ha empezado con fuerza y esperan recoger en torno a un millón de kilos. En el 2015, en el trujal se llegó al millón y medio de kilos, y al año siguiente, el descenso fue muy fuerte, apenas media tonelada. “Este año se ha abierto antes que otras campañas, nosotros llevamos ya diez días porque con el calor la oliva se ha madurado antes, y viene muy sazonada y muy buena, está muy hecha y con mucha chiche”, cuenta el responsable, Ángel Zueco.

En el trujal tienen buenas perspectivas para esta campaña. “El año pasado fue una cosecha muy corta, y los olivos suelen ser muy veceros, un año echan muchas y otro echan pocas, y más la variedad nuestra, el empeltre”, explica Zueco quien recuerda que “el año pasado hubo muy poca pero se venía de la campaña de 2015 que fue histórica, y que yo creo que se tardará muchos años en volver a ver aquellas filas interminables de agricultores con olivas”.

Sus prensas ya trabajan sin descanso para extraer el denominado ‘oro líquido’, pendientes de que no llueva y no haya niebla, condiciones en las que no se pueden recoger las olivas. “Es muy malo pegarles a los olivos con niebla porque les entra la humedad dentro, en las ramas, y al año siguiente no echan olivas”, finaliza el dueño de La Verónica.

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