Apadrina un olivo da un nuevo fruto: su primer aceite solidario

Tras recuperar más de 5.000 olivos y poner en marcha una almazara, el proyecto creado en Oliete continúa con la comercialización de un aceite "responsable y solidario".

Una iniciativa que sigue dando buenos frutos

El proyecto Apadrina un Olivo no deja de dar frutos desde que se puso en marcha en 2014, en la localidad de Oliete. Allí ha logrado recuperar mediante la fórmula de apadrinamiento más de 5.000 olivos de los 100.000 árboles centenarios que existen en el municipio turolense ubicado en la comarca de Andorra-Sierra de Arcos.

Los olivares de Oliete están formados por una gran cantidad de árboles centenarios, olivos de la variedad autóctona aragonesa empeltre, palabra que significa injerto. Es la más abundante en el Bajo Aragón, aunque existen un sinfín de variedades, muchas de ellas autóctonas.

El apadrinamiento de olivos en esta zona sigue siendo la esencia de un proyecto que pretende rescatar del olvido los olivares de Oliete. En esta línea, el pasado mes de noviembre, Apadrina un Olivo puso en marcha una almazara para producir un oro líquido de las variedades empeltre y manzanota que a partir de este domingo venderán a través de miolivo.org, la tienda ‘online’ desde la que se puede adquirir un aceite de excelente calidad incluido en la Denominación de Origen Protegida Bajo Aragón.

El portal estará operativo a partir de este domingo, coincidiendo con la celebración del Día de la Gastronomía Sostenible. “Con el lanzamiento de Mi Olivo queremos seguir dando a conocer el proyecto a través de la comercialización de un aceite de oliva virgen que se caracteriza por tener -además de un excelente sabor- unas propiedades diferentes al resto, ya que proviene de olivos en proceso de recuperación y su venta ayuda a conservar y recuperar el patrimonio, generar desarrollo rural e involucrar en el proceso personas con discapacidad”, explica José Alfredo, cofundador junto a Alberto Alfonso de Apadrina un Olivo.

Está fórmula de venta se pone en marcha para así dar salida al excedente de aceite que quedó tras la correspondiente repartición a los 2.000 padrinos y madrinas que han contribuido en la recuperación de 5.200 olivos. “El beneficio generado por Mi Olivo representa la sostenibilidad económica de un proyecto comprometido con el medioambiente y la sociedad que pretende ser la solución para muchos otros pueblos en vías de desaparición”, afirman sus impulsores.

De hecho, es una idea que “se puede exportar” a otros territorios, afirman. “Mi olivo puede marcar un punto de inflexión a la hora trasladar este modelo a más pueblos e incluso podría ocurrir que nuestra manera de crecer fuera involucrando a agricultores que de manera individual recuperen árboles que contribuyesen a la producción y comercialización de aceite a través de nuestra marca para así darles soporte y favorecer su empoderamiento”, subraya José Alfredo.

A partir de este domingo, colaborar con Apadrina un Olivo será aún más sencillo, desde su propia página, donde en unos simples pasos se puede iniciar el apadrinamiento de uno de estos árboles, o desde la tienda ‘online’, para contribuir a crear “una nueva categoría en el mercado del aceite de oliva virgen extra: la responsable”, apostilla.

La iniciativa promueve, además, la integración de las personas con discapacidad en la sociedad y el ámbito laboral y colabora con Atadi (Agrupación Turolense de Asociaciones de personas con Discapacidad Intelectual), entidad involucrada en las labores de recuperación del olivar.

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