Nada es imposible...

El CAIpersigue hoy (12.15, ATV) una nueva hombrada en el pabellón Príncipe Felipe: sorprender al Madrid. 

Stevan Jelovac, ala-pívot del CAI Zaragoza, penetra al aro rival ante la oposición de Nocioni.
Asier Alcorta

Al CAI le aguarda un reto gigantesco, prácticamente inabordable: doblegar al Real Madrid, uno de los conjuntos más imponentes del panorama continental, en un cita donde los zaragozanos tratarán de defender su plaza en el ‘play off’ (12.15, pabellón Príncipe Felipe). Cuando apenas restan ocho jornadas para que finalice la competición regular, el cuadro aragonés necesita ganar para mantenerse en la octava posición de la tabla, después del triunfo conquistado ayer por el Herbalife Gran Canaria, en San Sebastián, ante el Gipuzkoa Basket.


Por historia, presupuesto, plantilla, experiencia y amplitud de recursos, el cuadro madridista se presenta a la cita como indiscutible candidato a la victoria. Es un bloque contundente, enérgico, con jugadores de reconocida talla internacional y con argumentos especialmente devastadores en la faceta ofensiva. De hecho, ningún equipo presenta una facturación tan elevada en la Liga Endesa: el cuadro blanco promedia 85,85 puntos por choque, registros a los que únicamente se acercan el Laboral Kutxa (84,73) y el Barcelona (82,92). Los madridistas no sólo lideran las estadísticas de anotación, sino que también ocupan las primeras posiciones en valoración (95,58) y efectividad desde el triple (38,71%), donde son segundos; y en rebotes totales (35,19) y en tapones efectuados (3,19), donde son los terceros más productivos del campeonato nacional.


Para dificultar aún más la gesta, el Real Madrid se presenta a la cita herido, especialmente cauteloso, prevenido por sus actuaciones más recientes. Los de Pablo Laso han doblado la rodilla en sus dos últimas salidas, frente al Murcia en la Liga Endesa y contra el Barcelona en la competición continental, y llegan a Zaragoza con la lección bien aprendida: cualquier distracción, por mínima que sea, puede condenarte irremediablemente a la derrota ante cualquier rival y en cualquier escenario. Por ello, hoy no se espera ni una sola concesión de los blancos, quienes, además, se han propuesto asaltar el liderato –ahora a un victoria– con la mayor prontitud posible.


Mientras, el CAI es un conjunto voluble, irregular, de caras opuestas. Protagonizó la mejor primera vuelta de su historia, firmando hasta 10 triunfos en el ecuador de la competición; pero se desplomó después de manera sorprendente, coincidiendo con el inicio de 2015, y encadenó hasta siete derrotas consecutivas entre la Liga Endesa y la Eurocup. La victoria obtenida en Murcia, que puso fin a su negativa trayectoria, supuso un desahogo mayúsculo para la plantilla aragonesa, que se inyectó entonces una importante dosis de autoestima y pudo, a partir de ahí, recuperar su verdadera medida y regresar nuevamente a las posiciones de ‘play off’.


Sin embargo, para cuestionarle el triunfo al Real Madrid, el CAI necesita alcanzar su mejor versión de la temporada. El duelo no ofrece tregua, sobre todo en el ámbito defensivo. ¿Es posible la gesta? En este sentido, el CAI es un bloque habituado a sortear las adversidades, a derribar cualquier previsión por muy inaccesible que parezca. Históricamente, el cuadro aragonés ha edificado sus éxitos sobre una base sólida: la fuerza del grupo, la implicación de todos los jugadores en un proyecto común. Cuando aplica estas máximas, está capacitado para cuestionarle el triunfo a cualquier adversario. Adidas, hace ya una década, desarrolló una campaña publicitaria con un mensaje categórico: "Impossible is Nothing". Un sentimiento de superación, convicción y confianza que el CAI, pese a la magnitud del reto, tratará de acuñar hoy ante los blancos.

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