Gloria Sendino: ​"haces de todo para sacartelas habichuelas"

Le acaban de dar un premio por su trabajo como productora y está nominada por ello en los premios Simón del cine aragonés, por la película ‘Justi & Cia’.

Gloria Sendino: ​"haces de todo para sacartelas habichuelas"
Asier Alcorta

Gloria Sendino (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1978) tiene el brillo en los ojos de las personas vitales, optimistas, de las que miran los problemas o las dificultades siempre con una sonrisa y todo lo ven desde ese mundo especial y positivo que siempre lo resuelve. Este fin de semana recibía en Andorra (Teruel) el premio a la Iniciativa y Producción de Cine y Mujer 2015, y es candidata a los Premios Simón del cine aragonés por su trabajo en ‘Justi & Cia’, el primer largo realizado junto a su pareja, Ignacio Estaregui. Una película que supone el inicio de un sueño hecho realidad y que comenzaba con apenas 18 años, cuando en la Facultad de Geografía se conocían y se iniciaban en el mundo de la realización creyendo en él, luchando por él, dejándose en él la piel, pero sin desfallecer. Autodidactas y apasionados, reconoce que su timidez le impide ponerse ante una cámara y que por ello disfruta, y mucho, en la producción, un mundo ingrato y siempre a la sombra. Con la cabeza llena de ideas y proyectos, disfrutando aún de su primer sueño, posee esa energía que imprimen las familias muy numerosas, que saben mantener sus lazos con intensidad; y se extraña de que pueda ser objeto de una entrevista.


-Es usted una gran desconocida y sin embargo le dan un premio y está propuesta para otro por su trabajo como productora.

Estoy muy contenta y agradecida, además la película tiene seis nominaciones en los Simón.


-En Aragón hay muchas mujeres en el mundo del cine, pero muy a la sombra.

En mi equipo de ‘Justi & Cia’ había unas cuantas, pero pocas dan el paso de ser directora de producción. En Aragón hay muchas mujeres muy preparadas y que no paran de hacer cosas, y ahora casi todos los cortos son de mujeres.


-Es usted tan poco conocida que apenas se sabe de su vida.

¡Jajaja!, sí... soy de Cádiz, de la Línea de la Concepción, aunque llevo en Zaragoza desde 1997. En la Universidad conocí a Ignacio Estaregui, mi marido. Los dos somos licenciados en Geografía, que nada tiene que ver con este mundo del cine, aunque a mí siempre me había gustado escribir.


-¿Vino a estudiar a Zaragoza?

Vine siguiendo a mi familia. Mi abuelo era militar y había estado aquí muchos años antes, y estando en Ceuta le dieron a elegir destino entre Sevilla y Zaragoza. Preguntó a sus hijos y decidieron Zaragoza. Tenía 9 hijos y con él vinieron los que estaba solteros, pero el resto lo fue haciendo poco a poco. Los últimos en llegar fuimos nosotros, mis padres, mi hermana y yo. Era 1997 y justo comenzaba la universidad.


-Su abuelo tenía alguna relación con Aragón.

No, ninguna. Mi abuelo era de Ronda, mi padre de Palencia, mi madre de Ceuta, yo de la Línea... y todos hemos acabado en Zaragoza. Siempre le hemos tenido mucho cariño a esta ciudad sin tener ningún lazo ancestral. Es una tierra que nos ha adoptado.


-Estudió Geografía y es productora de cine.

Ignacio dice que no le ha servido su carrera para nada, pero a mi sí, porque los profesores entonces nos inculcaban mucho el trabajo en equipo y el saber liderar equipos. Los geógrafos trabajan mucho con gente de otras especialidades y tienen que saber coger cosas de todos, del geólogo, del biólogo... y ponerlas en común y la producción tiene mucho de eso, del trabajo en grupo, saber sacar de cada uno lo que se necesita, gestionarlo y llevarlo a un fin.


-Cómo fueron encajando en el mundo del cine.

Somos autodidactas, amantes del cine de siempre pero autodidactas. Empezamos haciendo videominutos y lo combinábamos desde la universidad; fuimos cogiendo trabajos de lo que fuera, porque el cine era un hobby que queríamos convertir en algo profesional pero poco a poco, cultivándolo, pasando mucho por eso de ‘ensayo/error’, probar una cosa y otra y que no te salga; llorar, aprender... ver que te cuesta hacer algo diez horas lo que a quien sabe solo una, pero lograrlo y sacarlo al fin, y hacerlo bien. Así empezamos. Yo trabajo en un banco, he aprobado también una oposición a profesora de instituto para dar Geografía, pero aún no tengo plaza, porque para sacarte las habichuelas haces de todo.


-Hasta ‘Justi & Cia’ han hecho también de todo.

Videoclips, cuatro cortos.... nos lanzamos a la película cuando Ignacio se quedó en paro. Era "ahora o nunca", intentar cumplir un sueño que se hizo verdad con creces, porque ver la película en una pantalla grande fue mucho más que hacerse realidad. Y todo lo que vino después, que ha sido genial.


-Además lograron que gente consagrada apostara por ustedes.

Fue increíble porque en el momento que mandamos el guión a los posibles protagonistas nos llamaron enseguida. Desde el principio les comentamos que éramos nóveles, con poco presupuesto, y su respuesta fue maravillosa. Sobre todo Álex Angulo, un encanto de persona, muy entrañable. Los primeros días de ensayos vino a decirme que estuviera tranquila, que iba a poner todo de su parte y que iba a salir bien. Sabía que estaba nerviosa y ¡vino a mi casa, llamó al timbre y me dio un abrazo!


-Es casi una heroicidad sacar adelante una película en estos tiempos.

Sí, y fue todo rápido. Lo hicimos en medio de una crisis económica y de una crisis familiar, porque Ignacio, como he dicho, se quedó en paro, pero era nuestra oportunidad, porque si no nunca hay tiempo ni valor porque tienes que seguir con tu trabajo, además de todo esto del mundo del cine. No perdíamos nada y era intentar un sueño y nosotros somos muy positivos. La gente, nuestra familia nos dijo después que habían estado muy preocupados por dónde nos metíamos. Nosotros siempre fuimos hacia adelante y si nos cerraban una puerta, íbamos a llamar a otra.


-Cómo la financiaron.

Con aportaciones de particulares, porque hasta el final, cuando la película estaba a punto de estrenarse, no se sumó Aragón TV. Un gran apoyo lo tuvimos por parte de Jaime García Machín, productor también que se unió al proyecto y los tres empujamos mucho y no desfallecimos. La gente creyó en nosotros porque siempre hemos sido honestos y creo también que nos apoyaron porque vieron nuestro entusiasmo.


-Qué le da el cine para tener esa pasión, para apostar parte de su vida por él.

Qué me da... o qué no me da, porque cuando estás trabajando en esto es una maravilla, y aunque acabas reventado y pasas tantos nervios y pierdes kilos, es un gusanillo, un sueño que se hace pasión y, cuando estás en él y lo disfrutas, te da la vida.

Etiquetas